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Una conexión inalámbrica con ordenadores entre Tenerife y Gran Canaria, récord mundial

El pasado 3 de agosto, a las 16:30 horas, la Asociación Canaria de Redes Inalámbricas (Acri) estableció contacto sin cables entre un portátil instalado en el mirador de Los Campitos y otro ubicado en la Montaña de Gáldar, separados ambos por una distancia de 70,5 kilómetros.

EL DÍA, S/C de Tenerife
17/ago/02 4:07 AM
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El pasado sábado, 3 de agosto, a las 16:30 horas y aprovechando la celebración de la Feria de la Informática Ficit 2002, la Asociación Canaria de Redes Inalámbricas (Acri) batió el récord mundial de conexiones inalámbricas.

Sin la mediación de cable alguno, este grupo de internautas estableció contacto entre un ordenador portátil instalado en el mirador de Los Campitos, en Santa Cruz de Tenerife, y otro ubicado en la montaña de Gáldar, al Norte de Gran Canaria, separados ambos por una distancia de 70,5 kilómetros.

Mediante la tecnología 802.11b lograron la conexión sin el uso de amplificadores y a una velocidad de 1Mbps, estableciendo una pequeña videoconferencia.

Entre el material que utilizaron se encontraban tres ordenadores portátiles Dell; un portátil Asus; dos antenas de rejilla de 24db; otras tantas de 19db; una antena omnidireccional de 8db; un entorno mixto de sistemas operativos Windows y Linux, además de tarjetas inalámbricas tipo 802.11mb y 11mbps.

Alejandro Cámara y Eric Gibaud forman parte de esta colectivo, que se ha marcado como objetivo montar una red urbana e interurbana de acceso inalámbrico a internet. "No es un dispositivo que suela usarse en distancias tan largas, sino que está pensado para espacios más cercanos".

"La frecuencia es libre"

La frecuencia que utilizan es libre. "Siempre respetamos la potencia máxima autorizada y mantenemos informado a Telecomunicaciones de lo que estamos haciendo", dicen.

El origen del "invento" hay que buscarlo en las tarjetas que utilizan de manera interna algunas empresas para su comunicación. De ahí surgió la idea de montar una red independiente de las operadoras tradicionales.

A través de una antena, y con una tarjeta que cuesta 90 euros, el usuario recibe la señal generada desde una red principal de la que cuelgan los nodos: "Hemos empezado en mayo, ya tenemos cinco puntos de acceso activos, además de quince en preparación, y esperamos contar antes de un año con un centenar".

Esta asociación ha tomado ya contacto con municipios y empresas, y oferta como servicio prioritario la conexión a internet, pero también telefonía a través de voz; un canal de radio o vídeo o la distribución de programas de manera muy rápida.

"Esta tecnología es cuarenta y dos veces más veloz que el ADSL", explican, "y si el usuario se encuentra en un radio cercano a un punto de acceso, hasta una distancia de 200 metros, no es necesaria la antena externa, sino instalar la tarjeta en el portátil con lo que se puede conseguir una cobertura suficiente".

En algunos lugares estas redes son gratuitas, que es el objetivo que se ha marcado el colectivo Acri, mientras las de pago suelen cobrar unos 10 euros al mes. "Para ser una alternativa real al ADSL o al cable, la gente exige un servicio serio. No se trata exclusivamente de ir por la calle y tener la posibilidad de realizar una conexión a internet, sino que también sea posible establecerla desde casa ".

Por la democratización

El colectivo ha realizado encuestas personales, de las que se desprende que un 70 por ciento de internautas está intentando encontrar una alternativa al ADSL, mientras un 53 por ciento se mostraría dispuesto a pagar diez euros por el servicio.

"Es la democratización de internet", dicen, "una herramienta potente".