Santa Cruz de Tenerife

De la botica al ciberfármaco

Un no rotundo a la liberalización de las oficinas de
farmacia fue la más clara coincidencia de los asistentes
al debate de

EL DÍA. A juicio de los profesionales
de la Capital, el gasto en medicamentos es una de
las más graves amenazas para el sector.

25/ago/02 4:32 AM
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En Santa Cruz hay abiertas en la actualidad 69 farmacias que, según la coincidencia de los asistentes al debate de EL DÍA, no siempre permiten ganar grandes cantidades de dinero a sus propietarios, en contra del tópico.

Es más, en los últimos años el número de establecimientos ha proliferado y en la actualidad "sobrarían" unas 14 oficinas en la zona baja.

Quizá por ello, ninguno de los invitados confía demasiado en la liberalización de las oficinas, que en estos momentos deben guardar una proporción de una por cada 2.800 habitantes.

De hecho, se sacó a colación el modelo adoptado por Navarra, donde esta cifra se reduce a un máximo de una farmacia por cada 700 habitantes.

Ampliación de horarios

El descenso de los ingresos y la dificultad con la que se encuentran los profesionales navarros para poder atender sus obligaciones económicas fueron presentadas como principales demostraciones de la imposibilidad de la apertura del sector.

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos, Elviro Blas Hernández Reboso, explicó que la liberalización sólo conseguiría que las zonas rurales quedaran desatendidas, mientras que las principales áreas de las ciudades se saturarían.

El secretario del Consejo Rector de la Cooperativa Farmacéutica de Tenerife (Cofarte), Guillermo Schwartz, explicó que este modelo se aplicó en España hasta el año 1957, lo que llevó a una concentración de farmacias en algunas zonas, como las calles Castillo y La Rosa en Santa Cruz.

El farmacéutico Manuel Marrero explicó que este sistema ha hecho que la profesión haya dejado de ser atractiva en países como el Reino Unido o Estados Unidos.

Mayores diferencias hubo a la hora de defender la otra gran liberalización, la de los horarios, aunque todos coincidieron en que este fenómeno obligará a regular de otra forma las guardias.

El presidente del colectivo considera que se trata de una cuestión de solidaridad, ya que un servicio permanente perjudica a los profesionales que están de guardia.

Explicó, además, que en el caso de la Capital uno de los mayores peligros sería que los establecimientos farmacéuticos situados en torno a los centros de salud decidieran abrir más horas.

Tanto el representante de Cofarte como Manuel Marrero convinieron en que la ampliación de horarios ha permitido crear nuevos puestos de trabajo. Marrero aseguró que "yo he creado puestos de trabajo".

Guillermo Schwartz considera, por su parte, que cada farmacia debería elegir su horario.

Elviro Blas Hernández explicó que en Santa Cruz permanecen de guardia dos establecimientos durante la noche y otro hasta las 22 horas.

Ahondando aún más en los problemas por los que atraviesa el sector, el presidente del Colegio Oficial apuntó que la profesión se encuentra ante tres amenazas.

La amenaza de las cadenas

Por un lado, la concentración de los establecimientos en unas pocas manos, la de importantes laboratorios que compran farmacias y crean grandes cadenas.

De otro, el uso irracional y el gasto en medicamentos. En este sentido, aseguró que la mayor calidad de la asistencia sanitaria y un mayor número de centros de salud, que generan una mayor demanda, todo ello unido a una mayor calidad de los fármacos, ha contribuido a disparar este gasto.

La tercera amenaza para el sector vendría de la mano de Internet, que permite vender de forma directa medicamentos sin ningún tipo de control.

A este respecto, Jacobo Torres Almenara, estudiante en la Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna, aseguró que el uso de cualquier medicamento tiene que estar asesorado.

Manuel Marrero dijo que hay fármacos que se compran fuera de España, en lugares como Andorra o Gibraltar a través de la red, un hecho "francamente peligroso".