Santa Cruz de Tenerife

El ruido nocturno en la avenida de Anaga supera en más de 20 decibelios el límite legal

Diversas mediciones realizadas en la zona indican que se alcanzan hasta 65 decibelios en viviendas situadas en un sexto piso, lo que equivale a tener en casa el sonido que genera un automóvil a 100 kilómetros por hora a 30 metros de distancia.

EL DÍA, S/C de Tenerife
26/ago/02 4:35 AM
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Las noches de Santa Cruz, al menos en algunas zonas, distan de ser tranquilas.

Las mediciones sonoras realizadas por la organización "Tenerife contra el Ruido" indican que un fin de semana cualquiera, en una vivienda situada en un sexto piso, se puede llegar a alcanzar unos 65 decibelios, un sonido similar al de un coche que circula a 100 kilómetros por hora.

No obstante, la ordenanza municipal que regula la generación de ruidos, que entró en vigor el 19 de junio de 1995, no deja lugar a dudas y establece el límite para el sector del ocio nocturno en 45 decibelios, según denunció a preguntas de EL DÍA el presidente de la organización, Felipe Mesa.

De hecho, el máximo permitido en la Capital está establecido en 55 decibelios y sólo para industrias.

Es más, las mediciones realizadas a pie de calle elevan hasta más de 90 decibelios el ruido que se puede llegar a sufrir en esta vía, similar al de una taladradora en funcionamiento a 15 metros.

Estos hechos han sido, precisamente, los que han llevado a un grupo de vecinos de toda la zona a denunciar al Ayuntamiento, al que exigen unos 6,7 millones de euros por los daños y perjuicios sufridos en los últimos años.

"Tenerife contra el Ruido" critica, además, que el Consistorio se ha limitado a llevar a cabo actuaciones puntuales, sin atacar de raíz el problema.

Una de sus principales demandas, según reiteró Felipe Mesa, es la insonorización de los locales de ocio nocturno con la implantación de una doble puerta, que no permita la emisión de sonidos más allá del propio establecimiento, y la retirada de las sillas y las mesas de estos negocios.

Precisamente, tal y como explicó Mesa, "la administración local se comprometió hace más de dos meses a eliminarlas y sus responsables reconocen que son ilegales".