Tenerife Norte
JOSÉ JULIO ÁLVAREZ MELCHOR *

Un monumento al mencey Bencomo


5/sep/02 18:28 PM
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EL MENCEY BENCOMO ha comenzado a dar la alarma con su bucio, la caracola que usa como trompeta. El sonido profundo de la misma resuena de barranco en barranco, y llega hasta las cumbres. Los guanches se aproximan desconfiados. El Gran Mencey Taoro y Rey de la Isla Bencomo ha convocado a la reunión más solemne de los guanches, el Taoror o Consejo, en el que se toman las grandes decisiones del Menceyato.

Destino al Valle de La Orotava (Arautava), la vista rompe en el Mirador de Humboldt, a pocos metros de la cueva del mencionado Mencey. ¿Qué diría Alexander Von Humboldt de espectacular aberración?

El mastodonte erguido en el Mirador de Humboldt es tan sólo una forma de atraer la atención, cuando trata de todo lo contrario; por ello, es obligado mencionar al prestigioso maestro del arte canario César Manrique, ya que una de sus actividades consistió en sensibilizar al Gobierno erradicando construcciones que no se integrasen en el paisaje: ¡qué decir de los diferentes miradores llevados a cabo por este artista! Sus creaciones se mimetizan en la naturaleza destacando por su sencillez y, a su vez, grandiosidad. Existe armonía entre su actividad arquitectónica y el entorno. La cueva del insigne Rey Bencomo fue declarada Monumento Histórico-Artístico de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias, por Decreto 49/1986 de 14 de marzo, en los siguientes términos: "Artículo 1: Se declaran Monumentos Histórico Artísticos de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias a favor de... 2º) Cueva de Bencomo en Santa Úrsula (Tenerife)".

Por su parte, la Ley 4/1999, de 15 de marzo, sobre el Patrimonio Histórico de Canarias, señala en su artículo 17.2 que: "La declaración de bien de interés cultural conlleva el establecimiento de un régimen singular de protección y tutela". Despreciando el sentido jocoso, ¿será que la obra arquitectónica, como puede apreciarse "in situ", del mirador de Humboldt es una nueva fórmula para proteger el entorno?

El que suscribe no repele el hormigón, siempre y cuando tanto éste como los materiales a emplear se integren formando parte de la ladera donde se asienta. La intervención de la arquitectura en el paisaje es un arte que tiene que reflejar la identidad de un pueblo, pero lamentablemente no ha sido una buena contribución de una arquitectura excelente, sino a favor de una proyección de entornos masificados, y de lo que se trata es de dar vida a un espacio, de que lo que se construye forma parte de nuestras raíces. Los elementos naturales "terreno y vegetación" se tienen que integrar en la obra para crear un conjunto que no esté reñido con el entorno, que se adhiera a la tradición visual sin sobresaltos, como si se tratase de una obra ancestral. Por lo tanto, y como neófito en el tema, creo que el complejo arquitectónico debe estar inspirado en la naturaleza local y que cuaje en ella con la fuerza de un ser vivo.

Desde la óptica del buen hacer sería conveniente que los ayuntamientos limítrofes intervengan, aunque la cuestión de límites se planteó antaño. Discutible por lo que dejémoslo por ahora, y pongamos punto y aparte.

Es curioso que se hayan publicado algunos artículos al respecto, ¿será una arbitrariedad? Es una reflexión.

* Presidente del Partido Popular de Santa Úrsula

JOSÉ JULIO ÁLVAREZ MELCHOR *