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La Laguna celebra la víspera del Cristo con ventorrillos, pandorga y folclore

Un año más, el público acudirá a la plaza del Crucificado moreno para saborear los productos de la tierra, acompañado por los cantos de las parrandas, y participar de los tradicionales caballitos de fuego y este año del homenaje al artesano de timples Agrícola.

EL DÍA, S/C de Tenerife
13/sep/02 5:39 AM
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La Laguna celebra esta noche la víspera de las Fiestas del Santísimo Cristo, siendo el principal protagonista el ventorrillo, en el que el público degustará los platos más típicos de la gastronomía canaria con el buen vino de la tierra, mientras las parrandas ponen la nota de alegría.

Los actos se iniciarán, a las 20:30 horas, con el desfile de la pandorga y los caballitos de fuego, con salida de la plaza de la Concepción y recorrido de las calles La Carrera y Nava y Grimón hasta la plaza del Cristo.

A las 21:30 horas, en la citada plaza, se celebrará la noche de las tradiciones, con actuación de la parranda de solistas que le rendirá homenaje a Agrícola, artesano de timples.

A partir de las 24:00 horas, tendrá lugar una exhibición pirotécnica como adelanto de lo que será mañana la gran noche de las fuegos artificiales en El Risco y la monumental traca de voladores de la plaza.

Aunque sin sábanas como antaño ni la presencia de aquellas señoras de cigarrillo en boca que tanto atraían con los excelentes adobos de cochino y papas arrugadas entre otros manjares de la tierra, el ventorrillo estará presente en esta víspera gracias al esfuerzo de particulares o asociaciones de vecinos como es el caso de la Unión Cultural de San Miguel de Geneto.

Las antiguas ordenanzas

Las antiguas ordenanzas municipales disponían que los ventorrillos o puestos provisionales para la venta de comidas y bebidas se instalaran en la plaza de San Francisco, adosados a los muros que la rodean o en sitios que no interrumpieran la libre circulación del público y las servidumbres de las casas y fincas particulares.

Los pequeños puestos de venta de dulces y turrones se colocaban en los extremos laterales de la plaza y, aún en el centro de ella, en los paseos que se formaban con arcos y mástiles, al pie de éstos de modo que no impidieran la circulación ni entorpecieran la instalación de sillas para el público.

Las casetas de rifas iban adosadas al muro contiguo al ex convento de San Francisco y se prohibía durante los días de las fiestas del Cristo la entrada y circulación de automóviles, coches, carros y bicicletas en la plaza.

Como excepción se permitía que en los días de fiestas pudieran permanecer abiertas hasta la una de la madrugada las ventas, tabernas, figones y demás establecimientos de este carácter.

Todas estas reglas se publicaban en un bando del Ayuntamiento de la ciudad.

Las fiestas del Cristo han perdido actos propios de la víspera como las carreras de cintas a caballo, sin olvidar otros actos previos como el concurso de ganado y el desfile de carrozas.