Tenerife Norte
RICARDO GUERRERO LEMUS

Renovación en la promoción turística del Puerto de la Cruz


14/sep/02 18:28 PM
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DE UN TIEMPO A ESTA PARTE, estamos percibiendo la necesidad de innovar el modelo de promoción turística de la Ciudad y, por extensión, de la Isla. Sin embargo, desde mi punto de vista, hay dos males principales que conviene destacar: la politización y burocratización de las actividades de promoción. En el aspecto político nos encontramos que mientras La Orotava y Los Realejos, en el caso del Valle de Taoro, apenas invierten seis millones de antiguas pesetas en promoción, se producen constantes maniobras que pretenden agotar la marca turística Puerto de la Cruz y sustituirla por Valle de La Orotava. Cerremos un momento los ojos y pensemos en las ideas que nos trae la marca "Puerto de la Cruz": sol, calor, mar, cosmopolitismo, universalismo cultural... ahora pensemos en la marca "Valle de La Orotava": humedad, clima de montaña, bosque, naturaleza... abandonemos ya este debate absurdo.
Con respecto a la promoción externa, he asistido recientemente a una feria internacional en la que se ha intentado promocionar la Isla, organizando una fiesta en un hotel de lujo, dirigida a touroperadores, convirtiéndose en una fiesta interna a la que sólo asistieron nuestros representantes. Otras ferias, especialmente en Madrid, han sido aprovechadas en el pasado por concejales que nada tienen que ver con el área de turismo, para asistir a congresos de su partido o para resolver problemas personales. Recordarán ustedes que se ha llegado, incluso, a realizar promociones en Cuba, o en Estados Unidos y curiosamente durante la celebración de Juegos Olímpicos. Seamos más serios con el dinero público.
En el aspecto burocrático, los presupuestos de las promociones resultan opacos, así como los mecanismos de concesión a las agencias de publicidad encargadas de llevarlas a cabo. La programación de las promociones a veces se retrasa y pierden buena parte de su efectividad.
Así los hoteleros del Puerto cada vez son más reacios a dar dinero para la promoción, porque no ven claro el objetivo. También se frustran al compararse con la dinámica de promociones del sur de la Isla, algo que considero erróneo, dado que el sur tiene un volumen, unos recursos y una necesidad de contrarrestar imágenes negativas que nosotros no tenemos. También el CIT portuense, que nunca se involucró mucho, ha perdido gran parte de su fuerza desde que su sede fue destruida.

Es necesario sentarse a discutir, traer expertos que señalen nuevos rumbos, buscar personas en los mercados de origen que hagan labor de lobby frente a los touroperadores, mirar más hacia la promoción interna, fijar nuevos objetivos en otros segmentos de mercado que se adapten a nuestras peculiaridades, cohesionar el sector, diseñar una política de precios coordinada. En definitiva, hay que superar el modelo actual de promoción turística.

RICARDO GUERRERO LEMUS