Tenerife Norte
LA RANILLA HERZOG

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15/sep/02 18:28 PM
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LA VORÁGINE cotidiana impide contemplar en su plenitud el oleaje. Desde la cresta de la ola se pierde la perspectiva de la profundidad del mar. Los sentimientos más íntimos y puros en su esencia son como el sedimento de ese fondo que se presiente insondable y misterioso. A veces, asusta y cohibe el panorama que se presenta ante nuestros ojos cuando nos aproximamos al rincón más auténtico de nosotros mismos, a nuestra conciencia, a la que no podemos engañar o sobornar. Un trance difícil para quien sortea el embate de las contradicciones.

LA RANILLA HERZOG