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La Laguna celebró con solemnidad la festividad del Santísimo Cristo

Este año fue la primera vez en la historia en que, en la procesión del traslado, la imagen partió hacia su santuario desde la Concepción por estar en obras la Catedral.

EL DÍA, S/C de Tenerife
15/sep/02 5:48 AM
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La ciudad de La Laguna celebró ayer con gran solemnidad la festividad del Santísimo Cristo, cuyos orígenes se remontan a principios del siglo XVII.

Los actos se iniciaron con el traslado del Pendón de la Conquista desde las Casas Consistoriales hasta la parroquia matriz de la Concepción. La enseña la portó el concejal del Ayuntamiento lagunero Plácido Mejías.

Entre las autoridades presentes cabe destacar, entre otros, a la alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, con su Corporación; el presidente del Parlamento de Canarias, José Miguel Bravo de Laguna; la secretaria primera de la mesa del Parlamento, Marisa Zamora; Alonso Arroyo en representación del presidente del Cabildo; los diputados nacionales Alfonso Soriano y Paulino Rivero; el general jefe del Mando de Canarias, Manuel Borra; el rector de la Universidad de La Laguna, José Gómez Soliño; la subdelegada del Gobierno, Pilar Merino; Antonio Bello en representación del alcalde de Santa Cruz con miembros de su Corporación, y Cuerpo Consular.

En la plaza de la Concepción fue recibido el presidente del Gobierno de Canarias, Román Rodríguez, que este año representó a Su Majestad Don Juan Carlos I, Rey de España, que ostenta el nombramiento de Esclavo Mayor Honorario Perpetuo de la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna. El Ejército, a través de la tercera compañía de Artillería con bandera, banda y música, le rindió los honores correspondientes.

El Esclavo Mayor, Juan José Miguel Pérez García, entregó a Román Rodríguez el bastón de plata de la Esclavitud, pasando el presidente del Ejecutivo Autónomo al interior del templo, donde fue recibido por el obispo de la Diócesis de Tenerife, Felipe Fernández García, acompañado del Cabildo Catedral.

Acto seguido comenzó la solemne concelebración eucarística, presidida por el prelado de la Diócesis Nivariense.

La homilía estuvo a cargo de Rodolfo Quezada Toruño, arzobispo y presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala. La misa la cantó el Coro del Orfeón La Paz, dirigido por Juan Ramón Vinagre Delgado.

Recuerdo del Hermano Pedro

En su intervención, el arzobispo Rodolfo Quezada destacó la "intensa emoción que produce a los fieles ubicarse a los pies del Cristo que marca la historia de La Laguna". Recordó al Hermano Pedro "como primer santo canario y como apóstol intrépido de la misericordia divina. El hombre que en tierras de América se hizo caridad. Gracias Tenerife por haber sido la patria del Hermano Pedro". Hizo una llamada a vivir como hijos de Dios y como hermanos y señaló que la cruz se ha convertido en un instrumento de salvación y signo de esperanza". Concluyó diciendo que "desde Tenerife y desde La Laguna los cristianos gritamos que Cristo vive y deseamos que aumente la fe, la esperanza, la solidaridad y la caridad con los más pobres y que María bajo la advocación de la Candelaria nos acompañe siempre con su protección y sonrisa de madre buena".

Terminada la función religiosa, se procedió al traslado del Santísimo Cristo a su Real Santuario.

Por la noche, el Cristo, tras una nueva celebración de la eucaristía, recorrió la ciudad en procesión. Al llegar a la plaza del Cristo, la imagen se detuvo en el templete para presenciar los fuegos de El Risco y la tradicional traca.