Actualidad
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Piden rechazar un protocolo que estigmatiza a personas con trastorno mental leer

Estados Unidos pide al mundo que no disminuya la presión sobre Irak

Washington recuerda que el objetivo no es el retorno de los inspectores, sino la retirada de las armas de destrucción masiva y busca que el Consejo lance un ultimátum a Sadam.

COLPISA, Nueva York
18/sep/02 5:57 AM
Edición impresa

La intervención de Irak en la ONU con una carta en la que autoriza el retorno sin condiciones de los inspectores abortó ayer la campaña de reclutamiento que EE.UU llevaba a cabo entre la comunidad internacional, pero no sus esfuerzos para obtener una nueva y contundente resolución del Consejo de Seguridad que lance un ultimátum a Sadam Hussein.

"Si esto es un paso táctico por parte de Irak con la esperanza de evitar una acción rotunda del Consejo de Seguridad, fallará", prometió el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Scott McClellan. "Es hora de que el Consejo de Seguridad actúe", añadió.

En la partida de ajedrez que el mundo juega en estos días en Naciones Unidas, Washington reservó a damas y reyes mientras decide la nueva estrategia, y puso en juego a todos sus peones con el mensaje de que la comunidad internacional no baje la guardia.

"No promete desarme"

Portavoces de la Casa Blanca y el Departamento de Estado recordaron por doquier que la carta de Irak "no promete el desarme, ni la exposición de su programa armamentístico", sólo el retorno de los inspectores. "Ni siquiera menciona otras cuestiones que el presidente Bush puso de manifiesto en su discurso, como la liberación de presos".

El secretario de Estado Colin Powell recibió una copia de la carta iraquí mientras se encontraba reunido con su homólogo egipcio. Uno de sus altos oficiales; confió después a la prensa que "no corresponde a Irak elegir qué aspecto de las resoluciones debe cumplir, sino al Consejo de Seguridad qué significa cumplirlas".

En esa línea Powell volvió ayer al ataque y se reunió con los representantes de los 15 países que ocupan un asiento en el Consejo, así como con Turquía.

El objetivo de la diplomacia estadounidense era que se apruebe una sola resolución en la que se establezca que Irak ha incumplido las resoluciones anteriores, se especifique lo que debe hacer ahora y se deje claro que habrá consecuencias si falta de nuevo a dicha resolución.

"No es momento de relajar la presión", advirtió desde el anonimato un portavoz de la Casa Blanca. "El mundo ya lo ha visto antes, y es obvio que Irak reacciona ante la máxima presión".