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La pobreza en Canarias es mujer, mayor, urbana y sin estudios

El 18,6% de la población de las Islas, el 20,7% de los hogares, ingresa menos de 357 euros mensuales, lo que significa que 320.807 personas y cerca de 11 mil familias viven por debajo del umbral de la pobreza.

EL DÍA, S/C de Tenerife
18/sep/02 6:02 AM
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Un total de 320.807 personas, el 18,6 por ciento de la población residente en Canarias, vive por debajo del umbral de la pobreza, lo que significa contar con unos ingresos mensuales inferiores a los 357 euros. Así se refleja en la Estadística de Condiciones Sociales de la Población Canaria 2001, elaborado por el Instituto Canario de Estadística (Istac), y que tras una primera publicación en septiembre de ese año ahora ofrece los datos pormenorizados por Islas.

No obstante, la desigualdad social en Canarias se ha reducido, puesto que la proporción de pobres en 1995, fecha del último estudio anterior, era del 27,1% y ahora es del 18,6%, lo que significa 127.543 pobres menos en la actualidad. Aunque si se aplicara el mismo procedimiento que el empleado en aquella ocasión la tasa se situaría en el 19,3% de la población.

Por otra parte, del total de 536.148 hogares canarios que había en las Islas en 2001, 110.794 se sitúan bajo el umbral de la pobreza. De éstos, 15.885 (3,0%) percibe ingresos inferiores a los 180 euros, lo que se entiende por pobreza severa y 94.909 familias (17,7%) ingresan entre esa cantidad y y 357 euros, lo que se considera pobreza moderada.

Perfil

El perfil de la pobreza en Canarias se identifica con el envejecimiento y sus consecuencias, como prueba que en el 47% de los hogares pobres hay al menos un mayor de 64 años, y por el contrario, tan sólo en el 14,9% de estos hogares hay al menos un menor de 6 años.

En dos de cada tres hogares pobres del Archipiélago hay al menos un pensionista. Y la tasa de ancianidad se ha duplicado en los cabezas de familia de los hogares pobres de Canarias, y del 21,2% de mayores de 64 años en 1995 se ha pasado al 44,1%.

También la pobreza va aparejada con el bajo nivel de formación y estudios. El 74%,2% de los cabezas de familia en los hogares pobres no supera el nivel de estudios primarios y el 46,2% no tiene estudios, un porcentaje que alcanza el 78,9% y el 53,7% en cada caso si el cabeza de familia es mujer.

En el 55,8% de los hogares pobres la persona principal es beneficiario de alguna pensión, en un 24,3% trabaja y en un 13% está parado.

Si se atiende al género, se observa una diferencia de 9,4 puntos porcentuales más de mujeres (29.915 mujeres pobres más), más acusada esta diferencia en el tramo de los 25 a los 39 años, lo que puede deberse a la ruptura de la pareja o la condición de madre soltera, y en el segmento de 55 y más años, coincidiendo con el estado de viudedad.

Hay mayor predisposición a la pobreza en los municipios rurales, que es del 31,6% de los hogares y el 27,7% de la población, aunque en cifras absolutas la máxima concentración se encuentra en los municipios metropolitanos: 42.964 hogares, 127.626 personas. Le siguen las zonas rurales (11.518 hogares, 32.668 personas) y los turísticos (9.037 hogares, 23.503 personas).