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La Policía gala detiene en los Pirineos a dos etarras listos para actuar en España

Los terroristas iban armados y tenían planos de Madrid y Valencia, además de datos sobre la Guardia Civil. Se disponían a abandonar un piso alquilado hace diez días por los cómplices de los jefes del aparato militar arrestados el lunes, Juan Antonio Olarra y Ainhoa Mujika.

COLPISA, París
21/sep/02 6:14 AM
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La policía francesa detuvo ayer a dos etarras activistas de ETA en la localidad fronteriza con Huesca de Bagnhres de Luchon (Pirineos centrales) cuando se disponían a abandonar un piso alquilado hace diez días. Los arrestados, armados con sendas pistolas montadas que no llegaron a utilizar, estaban en posesión de elementos habituales en los "comandos" operativos en España: documentos de identidad españoles falsos, mapas de carretera de la península, planos de Madrid y Valencia e informes sobre la Guardia Civil, además de abundante documentación.

Las detenciones fueron consecuencia directa de la operación policial que permitió detener el lunes cerca de Burdeos a los jefes de los "comandos" armados, Juan Antonio Olarra Guridi , y Ainhoa Mujika Goñi. El estudio que los dirigentes terroristas utilizaban como lugar de citas y contactos en un bloque de viviendas frecuentado por estudiantes había sido alquilado en julio con identidad falsa por la pareja formada por Saroia Galarraga y Bruno Josié, ambos de ciudadanía francesa y también arrestados.

En el curso de las investigaciones, los policías averiguaron que estos jóvenes, de 21 años de edad, también habían alquilado en fecha reciente un piso en Bagnhres de Luchon, a unos 10 kilómetros de la frontera oscense.

Sorpresa

Tras montar un breve dispositivo de vigilancia, agentes de las policías judiciales de Toulouse y Burdeos así como de la Dirección Nacional Antiterrorista irrumpieron ayer en la vivienda y sorprendieron en su interior a dos personas armadas con pistolas del calibre 9 mm., una de ellas de la marca italiana Beretta.

Los dos detenidos ayer, de edades comprendidas entre 20 y 30 años, portaban documentos de identidad falsificados con los nombres de Oscar Otegi y Antonio Celaren. Les fueron tomadas sus huellas dactilares para cotejarlas en los ficheros policiales españoles y establecer sus identidades reales. Uno de los arrestados estaba en posesión de un juego de cinco carnés falsos, todos ellos españoles.