Jornada Deportiva

Roberto Heras, intratable en el Alto del Angliru, se llevó los honores y el ORO

El ciclista bejarano, de 28 años, sacudió la etapa y la Vuelta a falta de 6 kilómetros para la cima, en medio de un feroz aguacero y unas pendientes de espanto. Arrancó como su compañero Lance Armstrong en el Tour, como un cohete, sin mirar atrás y con el poderío de las grandes estrellas.
23/sep/02 15:06 PM
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EFE, Alto del Angliru

El español Roberto Heras, del US Postal, volvió a demostrar su poderío en la montaña y conquistó con autoridad la cima más preciada de la Vuelta, el Angliru, donde se convirtió en nuevo líder en una jornada de extrema dureza y diluvio final que acercó al ciclismo a la épica de antaño.

Heras jugó sus bazas en el único sitio donde podía compensar su desventaja en la general, y con un ataque similar al que realizó en La Pandera, destrozó a todos sus rivales, desbancando del maillot oro a Óscar Sevilla (Kelme), que cedió 2:50 y superando también a su compañero y segundo de la general Aitor González, quien se dejó en las tremendas rampas del Angliru 2:16.

El ciclista bejarano, de 28 años, sacudió la etapa y la Vuelta a falta de 6 kms para la cima, en medio de un feroz aguacero y unas pendientes de espanto. Heras salió como su compañero Armstrong en el Tour, es decir, como un cohete, sin mirar atrás y el poderío de las grandes estrellas. A partir de ahí todo fue ir sumando tiempo ante la impotencia de los rivales, asombrados ante semejante hachazo.

Beloki (ONCE), segundo a 1:35, mantuvo el tipo mientras perdía el rastro de Heras y padecía en solitario entre la niebla. Por detrás los ilustres también sufrían lo que no está en los escritos para salvar alguna opción de futuro, porque el presente se esfumaba.

Aitor González dejó pronto a su líder Óscar Sevilla, el italiano Francesco Casagrande, tercero a 1:41, aparecía en la persecución e Iban Mayo, en otra gran actuación, iba de menos a más hasta lograr la cuarta plaza a 1:54.

El momento clave dejó un debate abierto. El director del Kelme, Vicente Belda, no encontraba explicación al ataque de Aitor González a 7 kms. de meta con Sevilla en apuros. Fue la espoleta que lanzó a Heras y, que tal vez, arruinó un proyecto que pintaba muy bonito para el equipo alicantino cuando jugaba con dos opciones claras de triunfo final. Beloki, en río revuelto, salió ganando. Es cuarto en la general y con mucho que decir porque va a más.

La agonía se juntó con el dolor en medio del chaparrón. El ascenso al Angliru puso a prueba la condición humana de los corredores, quienes se retorcían haciendo eses en las rampas de hasta el 23,6 por ciento. Hasta Heras, el mejor escalador, sufrió como nunca cuando afrontaba en medio de la riada La Cueña de les Cabres, un lugar de auténtica pesadilla.

El tiempo invertido por Heras en cubrir los 176 kilómetros de la decimoquinta etapa entre Gijón y el Alto del Angliru fue de 5h.01.01. De la cima por excelencia de la Vuelta salió reforzado en su candidatura con un golpe importante, que no definitivo. Aitor le sigue el rastro a 35 y Sevilla, gran derrotado, es tercero a 1:08.

Heras: "Un valor especial"

"El Angliru ya es una cima mítica y ganar aquí tiene un valor especial. He cumplido un sueño y la verdad es que ha sido muy bonito. Estoy feliz por mí y por el equipo", dijo Roberto Heras, tras vestirse de oro.

"¿Quién dice que no tengo equipo? Eso lo veremos y será la carretera quien lo demuestre. Yo pienso que tengo un gran equipo", dijo tajante el nuevo líder de la carrera.

Respecto al futuro de la Vuelta, que afronta la semana decisiva con el final inédito de la Covatilla, en la tierra de Heras, la sierra de Ávila y la contrarreloj de Madrid, el jefe de filas del equipo estadounidense dijo: "Queda mucha Vuelta y no hay que descartar a nadie. Aitor está muy cerca y las etapas que quedan son muy importantes", subrayó Heras.

La Vuelta disfruta hoy, lunes, de la segunda jornada de descanso después del tremendo esfuerzo del Angliru. A partir de mañana, con la decimosexta etapa entre Avilés y León, la carrera entra en su recta final, aún con jornadas que pueden ser decisivas. Nada está establecido; ahora comienza otra "nueva" Vuelta a España.