Tenerife

Las fuerzas políticas del Cabildo se unen en contra de "Tenerife I"

El pleno celebrado ayer en la Corporación Insular puso de manifiesto que ninguno de los políticos que lo componen, ni siquiera los que comparten signo con el Gobierno Central, está dispuesto a aceptar que la antigua prisión se reconvierta como centro de internamiento de inmigrantes.

EL DÍA, S/C de Tenerife
28/sep/02 12:07 PM
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El Pleno del Cabildo de Tenerife aprobó ayer, con el apoyo unánime de todos los grupos políticos, una moción institucional en la que se muestra de manera tajante "la disconformidad de la Corporación Insular con el hipotético destino como centro de retención de inmigrantes ilegales del centro penitenciario Tenerife I y se pide una reducción de la cuota de foráneos ilegales asignada a las Islas por el Gobierno Central".

La moción recuerda expresamente el derecho de reversión de la propiedad del edificio a favor del Cabildo en caso de que el Estado decidiera un uso no carcelario para el mismo.

Deja constancia, asimismo, de que "ningún órgano de la Corporación Insular ha sido informado de los planes en política de inmigración, ni de la intención de usar la antigua prisión como centro de retención de inmigrantes, por parte de la Administración del Estado ni del Gobierno de Canarias, hasta el pasado martes".

En otro punto del acuerdo unánime, los grupos políticos representados manifiestan su contrariedad por que "Canarias y sus Entes Insulares estén asumiendo un problema que excede claramente su capacidad de solucionarlo", lo que, según el documento, corresponde al Estado y a los órganos competentes de la Unión Europea.

Otros fines

Por último, la moción compromete al Cabildo tinerfeño a efectuar las inversiones necesarias para su uso inmediato con fines socioculturales en caso de que llegue a hacerse de nuevo con la propiedad del edificio, en virtud del acuerdo firmado con la Administración del Estado en 1912 y corroborado en 1988 por la Dirección General de Patrimonio.

En ningún sitio

En el turno de intervenciones, Domingo Medina, en representación del Grupo Socialista, dio un paso más en el rechazo al centro de retención, al afirmar que su partido no sólo se opone a la reforma de Tenerife I, sino a que se habilite en cualquier otro sitio de la Isla.

El PSOE propone, en cambio, como una "magnífica solución" que no se reparta el problema por todo el Archipiélago, sino "hacer centros en las Islas donde realmente recalan los inmigrantes con aportaciones económicas de todos los Cabildos".

Por su parte, el presidente de la Corporación tinerfeña, Ricardo Melchior, acusó al Gobierno Central de considerar la cuestión de la inmigración ilegal en Canarias como un problema "de segunda categoría", y de llevar una política al respecto que "recuerda la época en que las Islas eran tenidas por un territorio de retención y cuarentena".

Por último, el presidente dijo que un centro de retención de inmigrantes "no resolverá nada", pero si el Estado entiende que puede hacerlo, "estamos dispuestos a ayudar siempre que no sea como una imposición", según dijo.