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La Guardia Civil desarticula un comando de ETA que iba a actuar en Guipúzcoa y Navarra

La operación, informó ayer el ministro de Interior, Ángel Acebes, se desarrolló durante el fin de semana y se saldó con tres detenidos. Con ello, dijo, se está consiguiendo "debilitar a ETA".

30/sep/02 6:55 AM
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El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, pidió ayer a los militantes nacionalistas que, ante las amenazas de ETA, acudan a las casas del pueblo (locales socialistas) y "contribuyan a hacer más segura la vida de los socialistas y populares". En la celebración del Alderdi Eguna (día del partido), dijo que "el PP no tiene ni casas del pueblo ni oficinas ni nada para tomar unos vinos allí y apoyar a los concejales amenazados que tengan miedo". Sobre el comunicado de ETA, aseguró que la banda terrorista no ha incluido en sus listas al PNV "no porque nos tengan cariño, sino porque su mundo no lo iba a aceptar". Arzalluz emplazó a los militantes del PNV a que apoyen al lehendakari en su propuesta de un estado de libre asociación.

EFE, Madrid

La Guardia Civil desarticuló un comando de ETA preparado para actuar en Guipúzcoa y la zona limítrofe de Navarra en una operación desarrollada entre el sábado por la noche y ayer que se saldó con la detención de tres supuestos terroristas y la incautación de abundante material explosivo, armas y documentación.

La supuesta liberada de ETA Ollana Baquedano Maidagán, de 26 años, fue detenida en la tarde noche del sábado en San Sebastián, y los presuntos colaboradores, Rafael Berasategui, de 51 años de edad, y Aiceti Fernández Zabala, de 28, lo fueron después en sus domicilios de Segura (Guipúzcoa) y Gatica (Vizcaya) como consecuencia de la misma operación.

Además la Guardia Civil se incautó de tres pistolas, 200 cartuchos, más de 60 kilos de explosivos, 30 kilos de titadine y 30 kilos de cloratita, cuatro granadas anticarro, material para utilizar en atentados como temporizadores o seis detonadores con ampollas de mercurio y placas de matrícula de la Ertzaintza.

El ministro del Interior, Angel Acebes, que informó ayer de la operación, en rueda de Prensa, apuntó que ésta todavía sigue abierta, que "ha quedado anulada la operatividad de este comando gracias a la intervención eficaz de la Guardia Civil" y destacó que se está consiguiendo "debilitar a ETA", aunque, dijo, "sin triunfalismos, porque ETA tiene capacidad todavía para generar horror".

El ministro apuntó que "no se descarta" que el comando desarticulado pudiera formar parte del complejo Donosti, ni tampoco que hubiera un cuarto miembro aún no detenido. Incluso este comando podía haber cometido el atentado del pasado martes en Leiza (Navarra).

Agregó que "en poco más de diez días llevamos desarticulados tres comandos operativos, descabezada la dirección de los comandos operativos, lo cual está colocando en una situación de gran debilidad a la organización" e insistió en que "esta es la dirección y la única prioridad, que debe ser colocar a la banda terrorista en una situación de debilidad como la que hoy sufre hasta derrotarla".

Comunicado de ETA

Por otro lado, el Gobierno, a través de su vicepresidente primero Mariano Rajoy, y el PSOE, por boca de José Luis Rodríguez Zapatero y de su portavoz parlamentario Jesús Caldera, consideraron ayer que las últimas amenazas de ETA contra populares y socialistas no son nuevas, pero pidieron al Gobierno Vasco y su presidente Juan José Ibarretxe que "saque conclusiones".

ETA hizo público el sábado un comunicado en el que anunciaba que, tras el proceso de ilegalización de Batasuna, ha decidido convertir las sedes de PP y PSOE en "objetivo militar" y tomar "medidas" contra los actos que promuevan dichos partidos, por lo cual advirtió a los ciudadanos de que se alejen de los locales de ambos partidos, a lo cuales califica de "fascistas".

Rajoy, que clausuró ayer el Congreso del PP en la Comunidad Valenciana, expresó que "el problema que hay en el País Vasco es una organización que ha establecido una dictadura y que ya sabemos que puede matar y puede extorsionar".

José Luis Rodríguez Zapatero afirmó que el Gobierno Vasco debería tener sólo "un programa político: acabar con el terrorismo y conseguir una gran convivencia pacífica en Euskadi desde las diferentes sensibilidades".

El portavoz socialista en el Congreso, Jesús Caldera, expresó que la amenaza de ETA "no es algo nuevo", que en su partido "no se tiene miedo alguno" y que "como ya sabíamos de la estrategia asesina de la banda terrorista y de la cobertura política que le da Batasuna, por eso aprobamos la ley de partidos políticos".

Por su parte, el portavoz del Grupo del PP en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja, manifestó en el Congreso Regional del PP en Canarias que "declarar objetivos militares a las sedes de dos partidos democráticos pone de manifiesto la naturaleza cruel, totalitaria, nazi, del régimen político que ETA trata de perpetuar en el País Vasco". Asimismo, fue crítico también con la propuesta del lehendakari Juan José Ibarretxe sobre Euskadi como estado libre asociado que, "si fuese demócrata antes que nacionalista, estaría diciendo hoy, en Las Campas, en Vitoria, en su Alderdi Eguna, que él interrumpe el proyecto político, porque piensa que hay una organización terrorista que está limitando la libertad en el País Vasco".

El secretario general del PP, Javier Arenas, salió al paso de las declaraciones de Xabier Arzalluz y apuntó que la mejor forma que tiene de ayudar a los concejales amenazados del PP y el PSOE es dejar de decir "barbaridades", ayudar a terminar con ETA y dejar de proteger a Batasuna".