Cultura y Espectáculos

El novelista húngaro Imre Kertész, Premio Nobel de Literatura 2002

La Academia Sueca destaca la profundidad filosófica de sus relatos y la libertad de su pensamiento sobre la vida como adaptación. El premiado dijo que "esto es una recompensa para la literatura húngara".

COLPISA, Estocolmo
11/oct/02 20:00 PM
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El novelista húngaro Imre Kertész fue galardonado ayer con el Premio Nobel de Literatura 2002, por haber dedicado su obra, desde su experiencia traumática en los campos de concentración nazis, y desde la libertad de pensamiento y la profundidad de su reflexión filosófica, a explorar la posibilidad de vivir y pensar en un mundo dominado por la "arbitrariedad bárbara de la historia" en el que el individuo parece siempre sujeto a las fuerzas políticas y sociales.

Nacido el 9 de noviembre de 1929 en Budapest, en el seno de una familia judía, Kertész se ha convertido en apenas veinticinco años, y tras unos primeros años de indiferencia de crítica y público, en uno de los autores fundamentales de Europa, gracias a la profunda carga filosófica de sus novelas, que se centran en la experiencia vital y todo lo que ella comporta.

"El Nobel es una recompensa para la literatura húngara", afirmó el autor al conocer la noticia, "y también un gran reconocimiento para mí". "Significa que voy a poder vivir una vida algo más tranquila, al menos financieramente", añadió, considerando "interesante" que haya sido premiada una trayectoria literaria como la suya, centrada en el Holocausto y la lucha contra la dictadura.

En efecto, tal y como subraya la Academia Sueca en su dictamen, la obra de Kertész parte de la horrorosa experiencia en el campo de concentración nazi de Auschwitz, al que el escritor fue deportado siendo aún un adolescente. Para Kertész, Auschwitz no fue una excepción en la Historia "normal" del Occidente, sino más bien la ilustración última de la degradación del hombre en el mundo moderno.

Liberado en 1945 de Buchenwald y de nuevo en Hungría, Kertész se dedica al periodismo durante unos años, trabajando para el diario "Világosság", del que es despedido en 1951 cuando el periódico se convierte en órgano oficial del Partido Comunista.

Es entonces cuando comienza realmente su carrera de escritor, que combina con la traducción de clásicos alemanes como Nietzsche, Hofmannsthal o Freud; la influencia de todos ellos en su obra es evidente.

No obstante, Kertész no publica su primera novela hasta 1975, "Sorstalanság" (Ser sin destino), que tarda diez años en escribir y que muchos consideran como una de las obras más importantes de la literatura europea del siglo XX.

Sin embargo, este estremecedor relato sobre el Holocausto es rechazado en un primer momento por las editoriales y, una vez publicado, pasa desapercibido durante años para crítica y público, hasta su traducción al alemán en 1997, fecha en la que el libro se convierte en todo un acontecimiento literario.