Hora última

Falleció el científico tinerfeño Antonio González, Premio Príncipe de Asturias

Canarias perdió ayer a uno de sus más prestigiosos investigadores. Hoy se celebrará en la parroquia de la Concepción de La Laguna el funeral del rector honorífico de la ULL.

EL DÍA, Santa Cruz de Tenerife
12/oct/02 19:28 PM
Edición impresa

En la tarde de ayer fallecía en La Laguna Antonio González González, quien fuera distinguido en 1986 con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, uno de los numerosos galardones que recibió en reconocimiento a su entrega al mundo de la investigación y la carrera docente. De hecho, el próximo viernes estaba prevista la inauguración de un busto que se colocará en la avenida de Canarias de Los Realejos, localidad que lo vio nacer el 10 de octubre de 1917.

Su última entrevista

En la última entrevista concedida a un medio de comunicación, publicada por EL DÍA el 18 de julio pasado, el científico declaraba que "la Isla me duele y hasta me asusta", en la que hacía un repaso, desde la humildad y sencillez que lo caracterizaban, por sus años de infancia hasta su inicio en la investigación. Así, recordó cuando, con tres años, superó una pulmonía a pesar de que el médico que lo trató lo daba por desahuciado. En su tierna infancia, caminaba a pie, todos los días, un camino de tres kilómetros para ir a la escuela. Eran los inicios de una de las personalidades más prestigiosas que ha dado esta tierra en el mundo de la Ciencia.

Antonio González guardaba excelentes e inolvidables recuerdos de su paso por el instituto de La Laguna. "Al principio, no salía del aprobado o algún notable, pero un profesor de Asturias cambió algo en mi vida. Vivía en San Benito, en una casa con huertita y vacas, que los alumnos soltaban para que se comieran las verduras. Él llegaba a clase enfadado y, un día, me reprendió, amenazándome con un examen al día siguiente. Era Corpus. Me pasé la noche vomitando. Cuando me llamó a la pizarra, temblama de miedo, pero me calmó y conseguí mi primera matrícula", recordaba con cariño.

Su memoría prodigiosa atesoraba otra anécdota de su paso por la vieja Universidad de la calle de San Agustín. "Un día, mi profesor Jesús Maynar se trabucó explicando las leyes de Mendel. Yo dominaba muy bien el tema, por las clases que había recibido de don Basilio Francés... Cuando preguntó si alguien sabía algo de aquello, me levanté y lo expliqué. Maynar me dijo que, desde ese momento, tenía matrícula".

La Guerra Civil

Con 19 años, Antonio González se convirtió en cabeza de familia, por lo que tuvo que dar clases particulares para ganarse el sustento. Llegada la Guerra Civil el investigador fue movilizado. "Como era de los malos - recordaba - , me enviaron a una compañía de choque en la campaña de liberación de Teruel. Una compañía química de Zaragoza me reclamó. El capitán me citó en su despacho y yo, en lugar de saludar con el brazo derecho en alto, lo hice con el izquierdo y cerrando el puño. Me llamó de todo: rojo, comunista, masón... Estábamos en una fábrica de papel en Lérida y me encerraron en un jaulón".

Rector de su Universidad

Antonio González estudió Ciencias Químicas en la Universidad de La Laguna (ULL), para marchar, en 1942, a Madrid. En la Capital del Estado permaneció durante cuatro años, en los que tuvo la oportunidad de trabajar codo con codo con el eminente profesor Manuel Lora y Tamayo sobre "Síntesis orgánica". En 1946 lee su tesis doctoral que recibe el premio extraordinario. Ese mismo año, a su regreso, se incorpora - el 1 de mayo - como titular de la cátedra de Química Orgánica y Bioquímica de la Universidad lagunera, plaza que había ganado por oposición. Desde 1947 y hasta hace pocos meses, el doctor en Química y catedrático de Química Orgánica y Bioquímica de la Universidad de La Laguna centró sus investigaciones sobre productos naturales bioactivos obtenidos de la flora canaria, para ampliar sus estudio hacia las plantas tropicales con más alta bioactividad que lo llevó a México, Chile, Perú, Paraguay, Colombia y Panamá, entre otros países.

En 1949, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) crea una sección de Química Orgánica en la Universidad de La Laguna, designando a Antonio González director. En los dos años siguientes trabajó con el profesor Sir Alexander Tood en el laboratorio de Química Orgánica de la Universidad de Cambridge (Inglaterra). A su regreso a La Laguna fue nombrado decano de la antigua Facultad de Ciencias, cargo que ocupó hasta 1957.