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Irlanda da el "SÍ" a Europa

Los irlandeses ratificaron por una holgada mayoría (63% de los electores) el Tratado de Niza, que permitirá la entrada en la UE de diez países de Europa Central y Este.

EFE, Dublín
21/oct/02 14:09 PM
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Desde Dublín a Bruselas, un suspiro de alivio recorre Europa una vez que los irlandeses ratificaron en referéndum, por holgada mayoría, el Tratado de Niza, trascendental para la ampliación de la Unión Europea. Con una participación del 48,45 por ciento, nada menos que el 63 por ciento de los electores votó en favor del Tratado frente a un 37 por ciento que lo hizo en contra, de acuerdo con los datos oficiales dados a conocer ayer.

La victoria del "Sí" permitirá, de entrada, que diez países de la Europa Central y del Este se incorporen a la Unión Europea el año 2004.

Gracias a la buena campaña del Gobierno y sus aliados; gracias a que el referéndum se celebró en un sábado - seco y soleado además - , el pueblo irlandés ha corregido el portazo que dio a Niza el 7 de junio de 2001, cuando el 54 por ciento de los votantes rechazó el documento, en una consulta que contó con apenas un 34,7 por ciento de participación.

Segundas partes que fueron buenas: el Tratado de Niza ha conseguido, en definitiva, el apoyo mayoritario de los votantes en todas y cada una de las 42 circunscripciones de la República, si bien fue más alto en las grandes ciudades -Dublín, Cork y Limerickque - que en las zonas rurales del país.

Para los partidarios del "Sí", no podía ser de otra manera. Apoyar el Tratado era - como bien se dijo durante la campaña - "una obligación moral". Irlanda es, al cabo, uno de los países que más se ha beneficiado de la Unión Europea desde su incorporación al entonces llamado Mercado Común en 1973.

Historia europeísta

Han pasado casi tres décadas desde entonces y este país ha tenido un crecimiento económico y un desarrollo social espectaculares, gracias, en parte, a la ayuda comunitaria.

Por eso Irlanda era, y es, europeísta. Y si no lo demostró en el primer referéndum fue por la confusión y la apatía que transmitió un Gobierno abandonado a su propia complacencia.

Esta vez, el Ejecutivo y sus aliados se echaron a la calle para hacer una campaña casi puerta a puerta. Por eso la victoria es, en buena medida, un gran triunfo para el primer ministro irlandés, Bertie Ahern.

Los defensores del "No" - agrupados en torno al Sinn Fein, el Partido Verde y algunos independientes - reconocieron enseguida su derrota pero acusaron al Gobierno de haber "intimidado" a los votantes y de haber gastado ingentes cantidades de dinero en la campaña.

Una vez anunciados los resultados definitivos en el Castillo de Dublín, Ahern declaró que el éxito del "Sí" hacía de ayer "un día histórico" y subrayó que "lo que es bueno para Europa es bueno para Irlanda".

El primer ministro irlandés destacó que el referéndum da luz verde a la ampliación de la UE y dio la bienvenida - "de todo corazón" - a los diez países candidatos que se sumarán a los Quince el año 2004.

A juicio de Ahern, una de las claves de la victoria fue el hecho de que el Gobierno irlandés consiguiera en el Consejo Europeo de Sevilla, celebrado el pasado junio, esa cláusula que permite salvaguardar la tradicional neutralidad irlandesa, cuestión ésta que explicó en parte la derrota del plebiscito anterior.

El respaldo al Tratado da una buena bocanada de aire fresco a Bruselas. Las autoridades de la UE - con el presidente de la Comisión, Romano Prodi, a la cabeza - habían hecho reiterados llamamientos al pueblo irlandés para que permitiera, con su voto, que avanzara el proceso de la construcción europea.

En el último día de la campaña, Ahern había expresado con solemnidad y un punto de dramatismo lo que ayer estaba en juego: "Irlanda - dijo - tiene una cita con la historia".