Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

BUENOS DÍAS FLORILÁN

Sexo y ecología


24/oct/02 21:11
Compartir
Edición impresa .

NO SÉ SI OÍ BIEN, porque fue a la hora de la siesta en que uno se queda medio traspuesto, mientras escucha una suave musiquilla por la radio. No soy de siesta "con pijama y bacinilla", como lo era, según él mismo afirmaba, Camilo José Cela. Yo, no; yo, o me dejo dormir en el sillón, lo que es un problema, porque se le cae a uno la cabeza hacia todos los lados, dando la sensación de que lo que hace la cocorota es desparramarse, o me estiro media hora sobre la cama sin deshacer. No sé, por lo tanto, repito, si oí bien o es que el sueño, o mejor el duermevela, me jugó una pasada; pero me pareció que alguien hablaba en una tertulia del "sexo ecológico".

- Lo que nos faltaba, dije para mis adentros, "sexo ecológico". Es que le están dando tantas vuelta al sexo, que ya no saben qué hacer con él. ¡Qué pesados se ponen algunos y algunas!, generalmente los que menos lo practican.

- ¿Y qué es eso de "sexo ecológico"?, me preguntó alguien.

- Pues, mire, no sé, ya que lo acabó de oír recién, contesté como un argentino cualquiera. Si nos atenemos a la definición de los dos términos, debe ser tener relaciones sexuales en un medio ambiente natural, donde haya muchas flores, árboles y arroyos. Vamos, digo yo.

- No lo veo yo así, intervino mi interlocutor, porque si usted hace el amor sobre un mullido césped o unos pétalos de rosas, a poco retozón que sea, termina por destruir tales bienes de la naturaleza. Y el ecologista lucha porque se respeten estas cosas.

Y agregó el que hablaba:

- Bueno, si le digo la verdad, para mí en principio un ecologista es un incordio, un señor que puede tener muy buenas intenciones pero que nos chafa todos los proyectos. A mí, sin ir más lejos, me ha estropeado algunos negocios por un quítame allá ese árbol o ese paisaje. - Lo siento, pero usted está desviando la conversación, le dije. Estamos hablando de "sexo ecológico", no de negocios. ¿No será que el ecologista pone la naturaleza por encima del sexo y que no permite que éste se desarrolle en una zona natural, por miedo a que destruya el medio ambiente?
- Bueno, expresó mi interlocutor, eso es lo que las obreras del amor llaman "la cama aparte". Porque la cama es el lugar natural del sexo, de donde nunca debió haber salido.

- ¡Qué ideas más extrañas tiene usted!, le dije finalmente.

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: