La directora médica del Hospital Insular de Gran Canaria, Isabel de Miguel, afirmó ayer que las presiones sociales, como las protagonizadas ayer por un grupo de obesos mórbidos en lista de espera, "pone el sistema sanitario en un jaque importante".
Un grupo de pacientes que esperan a ser operados se concentró ayer en las puertas del Hospital Insular apoyados por sus familiares y por la Plataforma un Vivir Mejor, ante lo que De Miguel quiso exponer la postura del centro e informar del caso de María Jesús Mayor, aunque se limitó a concretar que será evaluada el martes.
María Jesús Mayor ha explicado su caso en los últimos días en diversos espacios informativos escritos y audiovisuales, y afirma que sus doscientos kilos de peso la tienen "prisionera" de su cuerpo.
Asegura, además, que lleva dos años en lista de espera para ser intervenida quirúrgicamente.
Respetar las reglas de juego
La directora médica, que se había comprometido el martes a dar una respuesta a la paciente, opinó ayer que las movilizaciones no son "la mejor manera de acceder al sistema sanitario, porque hay que respetar las reglas del juego".
Por ello, incidió en que "un sistema universal con muy pocas limitaciones es un valor inmenso en el que hay que priorizar tratamientos", por lo que pidió a la población que sea "responsable".
La facultativa quiso lanz el "mensaje tranquilizador" de que "hay que respetar el sistema de acceso", ya que a los pacientes que tienen que esperar "siempre se les dice que si empeoran se pongan en contacto" con su centro sanitario correspondiente.
A su juicio, "es un valor fundamental que hay que respetar, estamos para hacer valer la igualdad de acceso", que es "universal pero de manera ordenada", por lo que subrayó que tratar de acceder a través de la presión social, como la ejercida el martes por María Jesús Mayor y otros enfermos, "pone el sistema en un jaque importante", explicó.
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