COLPISA, Barcelona
Frank de Boer, el jugador contra el que el público del Camp Nou ha concentrado sus iras por la irregular trayectoria de su equipo, fue el autor del gol que le dio la victoria al Barcelona en la cuarta jornada de la Liga de Campeones y que le clasifica matemáticamente para la siguiente fase de esta competición.
El partido, pese a lo que costó firmar el triunfo, comenzó con un dominio abrumador de los barcelonistas, a los que el rival les cedió la posesión sin ningún reparo.
El Barcelona no pasaba apuros en defensa durante esta primera fase del partido, aunque las cosas en ataque no acababan de funcionar, ya que las oportunidades, aunque no demasiadas, respondían al patrón, repetido esta temporada, de servicios al área y fallos, sobre todo de Patrick Kluivert, en el momento de definir.
Un ejemplo evidente fue la jugada que protagonizó Riquelme en el minuto 24, con pase de gol a Kluivert sin que el holandés supiese culminar la acción de su compañero.
Con el transcurso de los minutos, el Lokomotiv le fue tomando la medida al Barcelona, no para sacudirse el dominio, pero sí para reducir al mínimo las situaciones de peligro para su guardameta.
A dos minutos del descanso, Julio César se hacía por segunda vez con el balón en el área barcelonista, aunque esta vez en una posición mucho menos centrada y sin que su remate fuese entre los tres palos.
El brasileño aún tuvo una última ocasión con el tiempo cumplido, en la que falló en su mano a mano con Bonano, pero acabó de poner al público contra Frank de Boer, ya que la jugada contó con la colaboración del holandés, en forma de error defensivo.
Además, James Obiorah se propuso seguir por el camino que había iniciado Julio César y, en el minuto 56, estrelló el balón en el larguero tras haber dejado en evidencia a la zaga azulgrana, desguarnecida por la obsesión ofensiva del resto de compañeros.
Obiorah se fue en carrera hacia portería, sorteó a Bonano, que había salido de su área a la desesperada, pero se encontró en su disparo con Carles Puyol, que despejó el esférico en una acción más propia de un portero que de un central. El destino quiso que De Boer fuese el artífice del tanto que le daba los tres puntos a su equipo, al rematar de cabeza un saque de falta de Riquelme.
"Soy muy feliz"
"Soy muy feliz" fue la expresión escogida por el técnico Louis van Gaal para dejar claro que la clasificación del Barcelona para la siguiente fase de la Liga de Campeones, tras imponerse al Lokomotiv (1-0), aparca los problemas que habían generado los últimos resultados negativos. Van Gaal consideró que "cualquier entrenador" estaría satisfecho tras imponerse en las cuatro primeras jornadas de la máxima competición continental, "algo que no pueden decir muchos" y quiso transmitir esta sensación a los informadores, para lo que recordó que la presencia azulgrana en el torneo continental está garantizada "hasta marzo".
El holandés dedicó casi todo el resto de su discurso, tras estas primeras manifestaciones, a respaldar a su compatriota Frank de Boer, silbado por el público del Camp Nou y, a la vez, autor del tanto de la victoria ante el Lokomotiv. "No entiendo lo de Frank, porque es un futbolista del Barcelona y, con esta presión, es muy difícil jugar, así que es increíble que haya podido marcar un gol y mostrarse tan concentrado como lo ha hecho", precisó el técnico azulgrana en rueda de Prensa.
| Ficha Técnica | FC BARCELONA | 1 | 0 | LOKOMOTIV |
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