CUANDO PENSAMOS que la figura del gobernador había desaparecido, a fin de dar paso a las Autonomías, continúan existiendo gobernadores, al menos en Tenerife, dicho en plural, pues parece que son dos.
Por un lado, se encuentra una empresa dedicada a la electrificación y por el otro, una empresa dedicada a la construcción, de tal forma que tanto la una como la otra donde decidan instalar o fabricar algo no encuentran obstáculo, más bien todo lo contrario, no compartidos por los ciudadanos, hartos de comprobar el abuso.
La de electrificación, porque pretende pasar el tendido eléctrico por parajes naturales (que se suponen oficialmente protegidos), no ya por los encargados de Medio Ambiente, sino por los propios lugareños, que, con su alcalde al frente, se oponen con todos sus derechos a que se construyan las torres para la colocación de cables.
En cuanto a la constructora, inclusive paralizando hoy toda obra de expansión en la Isla, ya destrozada, desean no hallar dificultades cuando hasta hoy la citada constructora no ha obtenido sino facilidades, permisos para continuar fabricando indiscriminadamente y en todos los sentidos.
No se diga que da trabajo, que da riqueza, etc. porque la pregunta es ¿qué pretenden las autoridades, permitiendo más construcción? ¿Y qué pasará cuando no se pueda? Esperemos que no se construya en el Valle de Ucanca, Valle de Güímar, Valle de La Orotava, etc. porque si no sería la ruina, es decir, la desaparición de la naturaleza admirada por Humboldt y por todos desde la llegada de Cristóbal Colón, cuando las denominó Islas Afortunadas.
Denominar a una ley que paralice el avance de la construcción de Moratoria nos parece algo así como decir: "No se preocupen, que se hará la vista gorda". Entendemos que debe ser una ley que, de forma inmediata, frene el avance de la construcción como único medio de subsistencia, cuando en realidad es el turismo, casi destrozado por esa excesiva construcción.
Y ya que hablamos de construcción, paralicen las de Santa Cruz, porque se comprueba que en algunos casos se permite derrumbe de edificaciones antiguas y en otras no. Aprovechen la nueva ampliación de Santa Cruz (zona de Cabo Llanos), para realizar un tipo de construcción adaptada a los nuevos tiempos con cierta medida y sin rascacielos.
* Miembro de la Junta de Gobierno de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife
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