Vivir

Cae una red de médicos por tráfico de fármacos

Uno de los 23 detenidos como presuntos autores de al menos cuatro delitos es de Tenerife, informó ayer la Guardia Civil, que llevó a cabo la operación en otras once provincias españolas.

EFE, Madrid
29/oct/02 19:38 PM
Edición impresa

La Guardia Civil ha desmantelado una organización dedicada a la fabricación y comercialización ilícita de medicamentos y ha detenido a veintitrés de sus integrantes, uno de ellos residente en Tenerife y entre los que figuran trece médicos que recetaban los productos ilegales Bio - Bac e Inmunobiol a pacientes con cáncer, sida o hepatitis.

Según informó ayer el Instituto Armado, la operación denominada "Brujo" ha sido practicada en Madrid, Sevilla, Granada, Cádiz, Navarra, Coruña, Málaga, Tenerife, Barcelona, Mallorca, Valencia y Córdoba. El Ministerio de Sanidad y Consumo ha puesto los teléfonos de información 91.596.10.89; 91.596.10.90 y 91.596.10.91 a disposición de aquellas personas que hayan podido verse afectadas.

La operación se ha saldado con la detención de 23 integrantes de la red, de los cuales, además de los trece médicos, tres son homeópatas, uno es biólogo, uno farmacéutico, uno abogado y otros cuatro son auxiliares de un laboratorio clandestino.

Todos ellos han sido arrestados como presuntos autores de los delitos contra la salud pública, intrusismo profesional y estafa, riesgo y tenencia ilícita de armas. Asimismo, han sido imputadas otras nueve personas, entre las que se encuentran varios farmacéuticos, y se ha desmantelado el laboratorio clandestino desde el que la organización distribuía los medicamentos.

Las investigaciones se iniciaron hace unos meses cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que un laboratorio ubicado en una finca de El Escorial (Madrid) fabricaba ilegalmente dos medicamentos llamados Bio - Bac e Inmunobiol que posteriormente eran comercializados.

Perjuicios para la salud

Tras las primeras pesquisas, practicadas en colaboración con la Agencia del Medicamento y otras autoridades sanitarias, se detectó que la empresa fabricante contaba con la ayuda de algunos médicos y farmacéuticos para distribuir las medicinas.

Ello provocó el consiguiente perjuicio para su salud, al tratarse de productos de dudosa eficacia, fabricación y venta, ya que no estaban sometidos a los correspondientes controles sanitarios.

El subdirector de Seguridad de los Medicamentos, José Ramón Palop, aseguró ayer que "no hay ningún fallecimiento" por haber tomado el producto ilegal Bio - Bac, pero precisó que existe una denuncia por la muerte de una persona que al ingerir esta sustancia suprimió su medicación habitual.

La red desmantelada pretendía abrirse mercado internacional, en países como Arabia Saudí.