El informe anual de la OMS hace una "llamada de atención" sobre los factores de riesgo de enfermedades que pueden ser prevenidas con el esfuerzo de los Gobiernos y los individuos. Así lo manifestó ayer en Londres la directora general de la OMS, Gro Harlem Brundtland, con motivo de la publicación de este documento, que afirma que la esperanza de vida con buena salud podría aumentar entre cinco y diez años si los Gobiernos y las personas hacen esfuerzos para combatir los riesgos. La directora general recalcó que el informe identifica 25 riesgos para la salud, pero los diez primeros representan el 40% de los 56 millones de muertes anuales en el mundo. Esos diez factores de riesgo son la insuficiencia de peso del niño y de la madre, prácticas sexuales sin protección, hipertensión, tabaco, alcohol, agua, saneamientos e higiene insalubres, colesterol elevado, humos procedentes de combustibles sólidos, deficiencia de hierro y obesidad.
SUBDESARROLLOAlrededor de 1,7 millones de personas mueren cada año en el mundo debido a la insalubridad del agua, la carencia de infraestructura y la falta de higiene, según la Organización. El Informe Mundial de la Salud subraya que en Africa se registró un tercio de las muertes, otro tercio en Asia sudoriental, y el resto en Oriente Medio, el Caribe y Latinoamérica. En conjunto, el 99,8 por ciento de las defunciones asociadas a esos factores de riesgo se dieron en países en desarrollo y un 90 por ciento de los fallecidos fueron niños. El documento apunta que la principal enfermedad asociada a las condiciones de insalubridad es la de las diarreas infecciosas. Los expertos de la OMS recuerdan que las Naciones Unidas se han fijado como objetivo hasta el año 2015 reducir a la mitad el número de personas que viven en esas condiciones. "La mayor parte de las enfermedades diarreicas en el mundo se debe a la falta de agua potable, de salubridad y de higiene", precisa el documento.
EFE, GinebraLa malnutrición y la obesidad están entre los diez principales factores de riesgo de enfermedad, que en conjunto son responsables del 40 por ciento de las muertes, según el informe anual de la Organización Mundial de la Salud presentado ayer.
En conjunto, esos diez factores de riesgo que enumera el informe son la causa del 40 por ciento de los 56 millones de defunciones que se registran anualmente y de un tercio de los años de vida sana perdidos en todo el mundo.
Unos 3,7 millones de menores de cinco años fallecen cada año víctimas de desnutrición, carencia que padecen 170 millones de niños, mientras que la obesidad, que sufre una sexta parte de la población mundial, es la causa de tres millones de muertes.
Si no se adoptan medidas inmediatas, en 2020 morirán cinco millones de personas por sobrepeso y obesidad, mientras que el número de años de vida sana que no disfrutarán los niños con peso deficiente será de 110 millones.
El peso insuficiente es además un factor que contribuye al 60 por ciento de todas las muertes infantiles en los países en vías de desarrollo, y como factor de riesgo va seguido de cerca por las prácticas sexuales peligrosas, principal factor de propagación del sida.
En la actualidad, 28 de los 40 millones de personas seropositivas están en Africa, aunque la epidemia se extiende rápidamente por el resto del mundo y de modo espectacular en Europa del Este y Asia central.
Insalubridad
Tanto en Africa como en Asia, el agua no potable, la falta de saneamiento e higiene, la carencia de hierro y el humo de los combustibles sólidos en el interior de los hogares figuran también entre los principales factores que contribuyen a la morbilidad.
Aproximadamente, 1,7 millones de personas mueren cada año en el mundo a causa del consumo de agua no potable y por falta de saneamiento y de higiene, en la mayoría de los casos por culpa de diarreas infecciosas. La falta de hierro es una de las carencias nutricionales más extendidas: se calcula en 2.000 millones las personas que la sufren, y en un millón, los fallecimientos al año por esa causa.
Si todas esas son enfermedades de la carencia, en el extremo opuesto están las derivadas de la abundancia. El exceso de peso y la obesidad son determinantes importantes de mala salud y provocan enfermedades metabólicas que se traducen en una elevación de la tensión arterial, del colesterol o de la resistencia a la insulina.
También agravan el riesgo de cardiopatías coronarias, accidentes vasculares cerebrales, diabetes y numerosos tipos de cáncer, advierte el informe, según el cual sólo la obesidad contribuye anualmente a la muerte de 220 mil personas en Estados Unidos y Canadá y de 320 mil en Europa Occidental.
A escala mundial, el alcohol es responsable de 1,8 millones de muertes y contribuye al 4 por ciento de la morbilidad total.
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