EFE, Madrid
Dos de los médicos detenidos por la Guardia Civil en relación con la red de distribución de dos fármacos ilegales denunciaron ayer "el linchamiento público" del que se creen objeto y el "daño irreparable" causado a su imagen con una trama que calificaron de "falsa".
Acompañados del abogado Gustavo Galán, Alberto Martí Bosch, con consulta en Pamplona, y Fermín Moriano, con consulta en Madrid, comparecieron en conferencia de Prensa para defenderse de un "montaje kafkiano" y para interceder en favor del Bio - Bac, uno de los medicamentos denunciados.
Ambos médicos confesaron que habían recetado ese medicamento a una docena de pacientes por sus "propiedades terapéuticas" complementarias a los tratamientos anticancerígenos que recibían.
A pesar de que al comienzo de la conferencia de Prensa el portavoz de los médicos, el periodista José Antonio Campoy, anunció la interposición de acciones judiciales contra el Ministerio de Sanidad y contra la Guardia Civil, el abogado se limitó a señalar que no se descartan demandas futuras, aunque consideró que "ya es bastante" por el momento con la denuncia pública de la situación.
Sin contraprestación
Los dos médicos hicieron hincapié en que no han recibido ninguna contraprestación económica por recetar Bio - Bac y que nunca recomendaron a sus pacientes abandonar los tratamientos tradicionales de quimioterapia.
Según explicaron, sólo prescribían "un suplemento nutritivo con acción terapéutica", no un medicamento; respecto a por qué los pacientes tenían que dirigirse directamente al laboratorio para comprarlo, ambos afirmaron que muchos productos no cuentan con una red de distribución.
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