DE LA CRISIS GUBERNAMENTAL EN ISRAEL ya sabemos algo concreto: no habrá ataque norteamericano al Iraq los primeros días de febrero próximo. Habrá elecciones legislativas anticipadas en Israel y el estimado socio regional y gran despensa logística de la operación debe tener un gobierno estable y renovado...
Evocar la decisión del general Sharon de disolver el parlamento israelí y convocar elecciones adelantadas y empezar por una mención de los Estados Unidos no es gratuito ni extemporáneo: el interesado lo hizo ayer sin rebozo y con toda rapidez. Dijo que su decisión de rechazar las condiciones que le ponían los ultras religiosos y rusófonos de Unión Nacional - Israel Beitenu (que le daban los siete escaños de una mayoría suficiente) le parecieron un chantaje que "arruinaría las privilegiadas relaciones que he conseguido tener con la Casa Blanca".
En efecto, no miente Sharon: ha estado en la Casa Blanca siete veces en veinte meses (fue investido el tres de marzo del año pasado) y cualquier gobierno que él pueda presidir asumirá los planes políticos de Washington (la famosa "visión" de Bush sobre dos Estados) y desde luego la estrecha alianza militar. El lunes se sabía que Israel no sólo es la retaguardia logística (armas, municiones, carburante...) sino que ha proporcionado a los comandos USA el entrenamiento adecuado contra una guerrilla callejera en escenarios reales... Aprendido en la represión de la Intifada.
De modo que un gran socio en la coalición gubernamental en Israel está físicamente lejos, pero políticamente al lado y militarmente, en la intimidad: Sharon abrió, pues, su campaña (frente a sus oponentes y sobre todo frente a Netanyahu, a quien quiere presentar como un extremista ajeno a las necesidades de Washington) haciendo valer su activo de la confianza y la protección norteamericana.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD