Nacional

La Policía francesa detiene a dos etarras delante de la estación de tren de Agen

Los arrestados fueron sorprendidos por los agentes, a los que no ofrecieron resistencia, pese a que las dos pistolas que portaban se encontraban preparadas para abrir fuego. En sus mochilas llevaban documentos de identidad falsificados a nombre de ciudadanos madrileños.

COLPISA, París
6/nov/02 19:45 PM
Edición impresa

La Policía francesa detuvo ayer en Agen (suroeste) a dos etarras, de 35 y 32 años, cuyas identidades aún no habían sido determinadas al cierre de esta edición. Los arrestados, sorprendidos con mochilas junto a una estación de tren, viajaban con armas poco habituales y llevaban documentos de identidad falsificados a nombre de ciudadanos madrileños.

Las detenciones se produjeron a las once de la mañana delante de la fachada principal de la estación ferroviaria de Agen. Una patrulla de la comisaría local realizaba en la zona labores de vigilancia en el marco de un dispositivo rutinario de lucha contra la delincuencia y búsqueda de estupefacientes. A los agentes les infundieron sospechas dos mochileros por su actitud nerviosa y huidiza.

Los policías, que vestían de paisano, decidieron controlar sus identidades y en el cacheo a uno de ellos le fue encontrada una pistola en la cintura. El otro llevaba un arma, también automática, en su mochila. Ninguno de ellos ofreció resistencia, pese a que las pistolas se encontraban preparadas para abrir fuego.

Documentos

En los equipajes se encontraron publicaciones internas y documentación relativa a presos etarras. También se hallaron documentos de identidad españoles, al parecer falsos, a nombre de ciudadanos residentes y nacidos en la región de Madrid hace 35 y 32 años. Copias de las huellas y de los carnés fueron enviadas a España por avión para establecer las filiaciones verdaderas.

A última hora de la tarde, los investigadores localizaron aparcado en una calle próxima a la estación el vehículo cuyas llaves habían sido encontradas en poder de uno de los detenidos. Se trata de un Renault Clio, robado en Francia, en el que se encontró documentación.