Tenerife

- EL DÍA, siempre en defensa de Tenerife - Asuntos para no olvidar


10/nov/02 12:09 PM
Edición impresa

NUESTROS LLAMAMIENTOS, denuncias, alertas, críticas, posiciones... responden a la coherencia con la línea fundacional de esta Casa. Desde los años de Leoncio Rodríguez hasta este siglo XXI, la razón de ser de La Prensa-EL DÍA no es otra que la defensa de Tenerife. De su bien común. De sus intereses generales y supremos. Y, en consecuencia, trabajamos en pro de que la armonía y el engrandecimiento, la calidad de vida y el progreso sean realidades, en primer lugar en Nivaria, y, a continuación, en el conjunto del Archipiélago Atlántico.

Los crecientes miles de lectores, de colaboradores, de anunciantes, de amigos nos arropan en la cotidiana brega. Conducta ésta, de patente reconocimiento, que agradecemos porque nos reconforta y anima a seguir en los cometidos periodísticos. Además, tenemos a gala servir a Tenerife, confiando en los conciudadanos y en las autoridades de la Isla, de las Siete Islas.

*** *** ***

PRECISAMENTE es por esa íntegra y leal entrega a lo tinerfeño por la que, ya de antiguo y hoy mismo, clamamos frente a los despojos de los que han sido víctimas nuestra Capital, la Isla entera. Nos referimos a expolios descarados. A usurpaciones de entidades y organismos, ubicados desde siempre entre nosotros y trasladados a Las Palmas. Escribimos de una especie de depredación institucional, antitinerfeña, en cuya madeja abundaremos en Editoriales próximos y que hoy iniciamos al hilo de la actualidad.

La magnífica noticia, facilitada por el embajador en España, de que Eslovaquia baraja la posibilidad de abrir oficinas consulares en Santa Cruz, nos mueve a retomar el caso de la rapiña canariona de los Consulados de aquí. Particularmente, la de los de Alemania y Suecia-Escandinavia.

Son muchos los súbditos alemanes y nórdicos, establecidos o residentes de temporada e incluso visitantes de paso de la provincia tinerfeña, que nos dirigen escritos y hacen llamadas telefónicas de queja. Lamentan las múltiples incomodidades que les representa el viajar a la Ciudad de enfrente para resolver papeleos que antes cumplimentaban sobre la marcha. Sin pérdidas de tiempo, ni gastos de desplazamientos. Sufren las contrariedades la mayoría, ya que los nacionales de ambos países que viven allá representan a la minoría. He ahí el huevo de la incoherencia. Del radical contrasentido. Muy perjudicial en y para Tenerife y La Palma.

*** *** ***

MAS, LA RECUPERACIÓN del fuero también sigue en el alero. Con humildad, en EL DÍA solicitamos en su momento el despliegue de gestiones que evitaran el desmantelamiento consular. No hubo modo ni manera de impedir el atropello. ¿Por qué lo permitieron quienes ejercían, dentro de los poderes públicos, la representatividad tinerfeña? ¿Hasta dónde se personaron, en qué Ministerios y Cancillerías, comprometiéndose para intervenir con eficiencia a favor de Tenerife? ¿Con qué ímpetu político? Aludimos a diputados y senadores que no propiciaron soluciones con el ministro español de Asuntos Exteriores y con los embajadores respectivos. Por encima de los vagos pretextos, ni hay que cruzarse de brazos en la inoperancia, ni tampoco desalentarse con resignaciones fatalistas. Viene al caso y lo dijimos: para los de enfrente, policías y Consulados en Tenerife, no; moros y negros, sí.

Seamos pragmáticos. Hemos de reivindicar que, no sólo los Consulados, sino cuanto la codicia canariona rapiñó para Las Palmas, apoyada por la política del Gobierno estatal y el silencio de los partidos en la oposición, le sea devuelto a Santa Cruz de Tenerife. Para merecer o recuperar la confianza en las urnas, por ahí tendrían que empezar los candidatos y los programas electorales ante la cita de los comicios de mayo de 2003.

Tinerfeños: ojo, con los políticos y los poderes fácticos voraces de G. Canaria. Si se les deja, acabarán llevándose todo, al socaire de la desmedida ambición de la Capitalidad única, exclusiva y excluyente.

*** *** ***

Asuntos para no olvidar

* La patronal y el Foro de los empresarios de Las Palmas ya no necesitan, por lo visto, intermediarios, ni medianeros, ni aparceros, ni peones. Exigen, en directo, una nueva estructura del Gobierno de Canarias. Dictan que Economía y Hacienda han de ser Consejerías separadas y al frente de la segunda es innegociable que esté un grancanario. Sea el que fuere el presidente en la legislatura venidera. ¿Y por qué no un tinerfeño o un gomero, "hermanos"?

* A eso se le llama caciquismo decimonónico. Intromisión, grosera e intolerable, en la soberanía de los ciudadanos llamados a votar; en las iniciativas de los partidos y las coaliciones y en el funcionamiento del Ejecutivo y el Parlamento. Vamos a peor.