Sucesos

Tres hombres se llevan al descuido doce mil euros del Banesto de la Rambla Pulido

Los ladrones, con rasgos sudamericanos, planearon perfectamente la operación, en la que se reparten los papeles: tras formar un pequeño revuelo entre dos de ellos, un tercero aprovecha el descuido del cajero para meter la mano tras el mostrador y coger un sobre con el dinero.

EL DÍA, S/C de Tenerife
15/nov/02 9:52 AM
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Tres sujetos de aspecto sudamericano se apoderaron en la mañana de ayer de unos doce mil euros al descuido en la sucursal que Banesto tiene en la Rambla de Pulido, de la Capital tinerfeña, según confirmaron a EL DÍA fuentes policiales y de la entidad.

Según relataron los empleados a la Policía, los autores del hurto provocaron una distracción en el patio de operaciones de la entidad manifestando al empleado que un cliente había sufrido un desmayo. Aprovechando la confusión de los primeros momentos, uno de ellos introdujo la mano a través del mostrador de la caja y se llevó varios sobres que al parecer contenían la mencionada cantidad huyendo a continuación.

Esta acción pudo ser filmada por las cámaras de seguridad, lo que podría permitir a los agentes encargados de las pesquisas el determinar la filiación de los autores.

No obstante, aparte de la Brigada de Policía Judicial del CNP, el Grupo de Seguridad Privada del mismo cuerpo elaborará el informe que servirá para determinar posibles responsabilidades, si se infringió la legislación al respecto, y, en su caso, elevar la propuesta de sanción a la subdelegación del Gobierno.

Este hurto llega en un momento en que varios colectivos comerciales y ciudadanos han alzado su voz reclamando mayores medidas de seguridad, todo ello, a pesar del esfuerzo que al respecto realizan los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pero que a todas luces son insuficientes.

El "modus operandi" de estos descuideros consiste en ponerse en la cola de los clientes que acceden a la caja y, mientras, observar quién realiza operaciones de cierta cuantía. Incluso van dejando pasar amablemente a otras personas para coincidir con aquellas que les interesa. Una vez ven la ocasión propicia, uno de ellos simula un desmayo, un segundo lo atiende y el tercero actúa en el mostrador. Después, fingen llevar al indispuesto fuera para que se reponga del todo y desaparecen los tres.

Estos mismos sujetos podrían ser los que el pasado miércoles se apoderaron por el mismo método de 18 mil euros de una sucursal del BSCH en Telde.