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-.Tenerife debe recuperar las sedes expoliadas y evitar las decadencias -. Asuntos para no olvidar


17/nov/02 12:09 PM
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QUEDAMOS, EN EL EDITORIAL del domingo pasado, en que volveríamos sobre los expolios descarados. Acerca de las usurpaciones de las sedes de instituciones y organismos, ubicadas desde siempre entre nosotros, rapiñadas en y para Las Palmas, y que han de volver a esta Capital, a Tenerife, de donde nunca debieron haber salido. Estamos ante una reivindicación perenne y actual. Incondicional e irrenunciable. Sin tapujos ni divagaciones.

Naturalmente, no escribimos de empresas privadas, con potestad para fijar sus domicilios sociales donde les convenga. Eso es algo indiscutible, dentro de las libertades comerciales, desde el tiempo de los fenicios. Tampoco ahora aludiremos, en profundidad, a los intentos de algunos de enfrente por controlar "CajaCanarias". O sea, para que el ahorro tinerfeño se invierta sólo en la isla redonda. No nos engañemos, los insaciables continuarán con sus pretensiones espurias. Y Dios, los directivos de nuestra Caja y los impositores tinerfeños tendrán que poner su mano frente a tantísima voracidad canariona. Cuidado, con las "colaboraciones" en perspectiva, no vayan a ser el principio del asalto a la entidad y a los caudales. Desconfiemos.

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HOY HEMOS DE RECLAMAR la devolución a Nivaria de la Jefatura Superior de Policía de Canarias, de la que nos despojaron, al igual que de la Jefatura de Montes - antes de las transferencias - , cuando Tenerife siempre ha sido la Isla de mayor masa forestal y más eminentemente agrícola del Archipiélago.

¿Razones, para la restitución de la cúspide policial a Santa Cruz de Tenerife? Están en la mente de todos. Entre otras, por tradición y fuero, por efectiva operatividad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en las Siete Islas, por mejores coordinaciones, por índices de inseguridad y delincuencia...y no, no nos vale el falaz pretexto de que la Delegación del Gobierno radicaba allá.

Debemos dejar muy claro que ese último órgano estatal se adjudicó a Las Palmas mientras existían los Gobiernos Civiles de ambas provincias. Al suprimir éstos después, con mentalidad centralista y sin reparar en las peculiaridades isleñas, nos degradaron el de la provincia occidental y le dieron el nombre de Subdelegación. Y culminaron las aberraciones y los despropósitos organizativos con el traslado de la Jefatura de Policía a la ciudad de enfrente.

En definitiva, que los responsables policiales de Tenerife, que antes dependían - vía gobernador civil - directamente del Ministerio del Interior, ahora se hallan subordinados a Las Palmas y, en última instancia, a Madrid. Creciente enredo burocrático. ¿Le llamamos a eso agilidad en la cadena de mando? ¿Acercamiento comunicativo? ¿Optimizar las prestaciones de seguridad a la ciudadanía tinerfeña?

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HA SIDO SOPRENDENTE cómo el regidor de la capital de la isla redonda se ha apresurado a incluir a la suya entre las grandes ciudades españolas. Condición que supone nuevas dotaciones económicas y otros privilegios.

Menos mal que la inmediata reacción y las gestiones de Miguel Zerolo fructificaron. Podemos estar tranquilos, en la confianza de que las garantías prometidas al mandatario de Santa Cruz de Tenerife van a cumplirse. Esperaremos a que el compromiso de Javier Arenas, ministro de Administraciones Públicas y secretario general del PP, no se lo lleve ningún viento amarillo.

Hay que salvar a Nivaria de las decadencias políticas y económicas. Creemos estar aún a tiempo de impedir esa caída de la Isla, que parece que es libre, y nuestro deber es impedir tales declives ruinosos. ¡Arriba Santa Cruz! ¡Arriba Tenerife!

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Asuntos para no olvidar

* Las declaraciones del alcalde capitalino a un periódico sobre la posible desaparición de la Plaza de España nos llenan de zozobra. Escribimos de un lugar bellísimo, orgullo de los chicharreros y envidia de los visitantes. De la hermosa entrada a la Ciudad, convertida en feria permanente. ¡Qué pena! Recordemos que el Monumento a los Caídos evoca no sólo a los de un bando u otro, sino a todos los que murieron en la Guerra Civil y encierra mucho arte ¿Y por qué se deja en el abandono el situado en la avenida de Anaga, esquina a la rambla General Franco? No nos entrometemos en los motivos de la Alcaldía para ciertos cambios, incluido el de los nombres de las calles. Pero sí que la invitamos a que medite antes de tomar decisiones. Porque sobre los oportunismos electorales deberían primar los fundamentos de la historia, de las tradiciones y de la realidad de la Capital de la Isla, de la provincia y de Canarias. Éstos son asuntos, no sólo para no olvidar, sino que exigen también reflexión.

* El periódico pro canarión que se imprime en Tenerife, caballo de Troya del Sanedrín de Las Palmas, a través de sus informaciones y de algunos de sus analfabetos quintacolumnistas, sigue atacando a Santa Cruz y a Tenerife desde dentro de la Isla. Tendremos que ver si se les pasa ese odio a Nivaria y a muchos de los políticos tinerfeños respetables. Aunque lo dudamos. Por cierto, que su director sigue malescribiendo al dictado político de unos cuantos popes de Las Palmas. Para destruir a Tenerife, repetimos, desde dentro. Y otra cosa: que no mezcle ni iguale a los honrados "emigrantes isleños" de entonces con los inmigrantes de hoy, de todo color, irregulares, que nos están comiendo y destruyen nuestra seguridad. El camino hacia las soluciones no pasa por la resignación de los tinerfeños, como sugiere, ni por las humillaciones y las rapiñas, por parte de los de siempre, en único provecho de la isla redonda. Las televisiones públicas canarias, que deben ser un patrimonio de las Siete Islas, son otra prueba entre cientos.

LA PRENSA y EL DÍA no hemos sido nunca, ni lo seremos, arribistas, enemigos de Tenerife ni tampoco, insistimos, caballos de Troya al servicio de la oligarquía canariona. Nuestro amor por Nivaria y por Canarias y nuestra defensa del Archipiélago no los podrán desmentir jamás unos cuantos indignos enemigos de enfrente y sus secuaces de aquí. ¡Qué pestilencia!

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