Vivir

SIN TECHO, no SIN DERECHO

Mónica y Agustín son dos "sin techo" de entre los más de 800 que malviven en la Isla, a menudo de la caridad de sus convecinos. Cáritas dedica hoy su día a este colectivo, al que olvidan las políticas sociales del Estado y la Comunidad.

IOSUNE NIETO, S/C de Tenerife
17/nov/02 19:59 PM
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Agustín y Mónica viven en la calle desde hace cuatro años. Se les puede ver en los soportales del centro de salud de Ofra, en donde vigilan sus bolsas de las que extraen ropa o una cartera en la que, por supuesto, no hay dinero.

Agustín se quedó literalmente en la calle por no pagar el alquiler de la casa que ocupaba en el barrio de Santa Clara, mientras que el problema de su compañera, de fatigas no sentimental, viene motivado por diferencias familiares. Ella tiene 27 años, él 55.

Los dos prefieren la calle a alojarse en el albergue, la única alternativa que les han dado tanto Cáritas como los servicios sociales del Ayuntamiento. "Aquello está botado, la gente incluso está en colchones a la entrada del comedor, no hay camas ni para hombres ni para mujeres", asegura Agustín.

Pero ahora temen el invierno y las primeras lluvias que ya han padecido, por lo que insisten en su necesidad de una vivienda, "pero en la Dirección General nos dijeron que teníamos que echar una instancia y esperar dos años para ver si nos toca".

Entretanto, viven "de la pena de la gente". "Les da pena que estemos tirados en la calle y nos dan comida". Aunque también es posible que Mónica aparezca con algo que le ha dado su madre.

Otras personas, como una vecina del lugar, intentan hacer algo más por ellos, y hasta se ha ofrecido a buscarle algún trabajo a Mónica. Mientras esperan, sus únicos ingresos son los 20 ó 30 euros que ganan limpiando un bar algunos fines de semana".

La historia de Agustín y Mónica, como la del joven al que se puede ver en los alrededores de la plaza de Toros agotando su vida, como los que a diario rebuscan en los contenedores por un resto que les pueda servir para algo - hasta para comer - , es una más de entre los más de 800 "sin techo" que en un cómputo de hace dos años se estima que malviven en las calles en Tenerife.

Los perfiles, las circunstancias y las motivaciones que los condujeron a integrar ese anónimo grupo son muy variados, destaca Santiago, educador de Tamarco (Programa de Reinserción Sociolaboral del Colectivo de Transeúntes Sin Techo), dependiente de Cáritas. "Si hace unos años se podría definir un perfil más estereotipado de estas personas, ahora es amplísimo, desde familias enteras desahuciadas, personas sin empleo y con problemas de alcohol, hasta enfermos mentales y ancianos".

La falta de vivienda no es sólo el problema, ya que puede ser una garantía para mantener un empleo, advierte Santiago, quien cita a modo de ejemplo "las personas, la mayoría emigrantes que acuden a Tamarco a recoger las bolsas de comida que damos a los que van a trabajar durante el mes en que todavía no cobran su salario".

"Medios hay para lo que se quiera hacer o para lo que se podría inventar de forma imaginativa", critica este educador, quien recuerda que "hay más viviendas vacías que personas sin hogar", y al tiempo que reprocha tanto la falta de políticas sociales del Gobierno del PP de Madrid, como del de Coalición Canaria a nivel autonómico dirigidas a estas personas.

"Hace un año y seis meses" se aprobó un Plan para la Prevención de la Exclusión Social a nivel europeo. "Pero ni hay concreción del presupuesto ni fechas límite para su puesta en marcha ni una comisión estatal que coordine lo que se va a hacer, además de que carga las tintas en la actuación de las ONG y las comunidades autónomas", cuestiona.

En Tenerife, indica, Cáritas tiene cinco proyectos, pero el albergue es el único recurso de la Comunidad Autónoma que trabaja con personas sin hogar, "con lo que sobran las palabras sobre la evasión de las administraciones de este tema".