Criterios
PABLO PAZ

Al borde de la ruptura


19/nov/02 21:13 PM
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EL HECHO DE QUE POR PRIMERA vez en esta legislatura el Ejecutivo canario no haya podido aprobar un Proyecto de Ley, concretamente el del Sistema Canario de Seguridad, debido a que su socio parlamentario, el Partido Popular, decidiera votar la enmienda a la totalidad presentada por el PSOE, ha acabado, al menos por ahora, con la pretensión de este gobierno de tener una policía autonómica.

Este hecho ha dado pie a todo tipo de declaraciones más o menos subidas de tono por parte de Coalición Canaria, así como de acusaciones concretas de deslealtad, incluidas unas claras amenazas de ruptura del pacto en boca del presidente Román Rodríguez, indicando que este hecho sitúa el pacto CC-PP "al borde de la ruptura", olvidando de paso que, dicho pacto, por ser de Legislatura, no se puede o se debe romper, y, menos aún, por una disconformidad puntual, como es este caso, en el que el Partido Popular ya había manifestado anteriormente que no estaba de acuerdo en que este Proyecto de Ley sirviera como base para crear una Policía Autonómica.

Independientemente de que el Partido Popular esté adoptando una posición "independiente y alejada" de Coalición Canaria, seguramente con vistas a las próximas elecciones, la realidad es que la coalición no ha sabido concretar o responder, al menos con convicción, los interrogantes y dudas más que razonables que nos hacemos el resto de la sociedad sobre los verdaderos motivos que le llevan a insistir en dotar a Canarias de una policía propia; sobre todo, si va, en primer lugar, a servir como un instrumento más del gobierno de turno para utilizarlo en beneficio de sus propios intereses - véase el clarísimo y preocupante ejemplo del País Vasco - , o si esta Policía Autonómica va a servir para solapar, complementar, equiparar o sustituir a las distintas Fuerzas de Seguridad del Estado ya existentes.

La oposición, en general, le reprocha a este gobierno el hecho de pretender llegar al final de la meta sin que previamente haya perfilado, asegurado y recorrido todo el camino. Para ser más concretos, este gobierno, y en una primera instancia, debería haber desarrollado eficazmente la Ley de Coordinación de Policías Locales que, sin duda, es un paso conveniente y necesario para ver el funcionamiento en la práctica de un complejo sistema entre los que se entrecruzan instituciones, costumbres, derechos adquiridos, comportamientos y actuaciones no siempre fáciles de entender y coordinar, para, posteriormente, intentar alcanzar un consenso entre los distintos partidos políticos del arco parlamentario, que condujera a un planteamiento honesto y realista sobre la necesidad y la viabilidad política, económica y, sobre todo, social del proyecto, ya que, de lo contrario, a quien va a poner al borde de la ruptura es a la propia sociedad.

PABLO PAZ