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El recolector


19/nov/02 15:29 PM
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ASCANIO Y CABRERA esperaban a Pérez. Llevan tiempo mirando de reojo para ver si aparece en esta carrera y, aunque saben que está, no le ven. Pérez sí está, pero ha tomado otro camino.

El pasado viernes se reunió a cenar con adeptos a su causa, en Tegueste, y encontró el calor de la gente cuando proclamó el lema oculto de su campaña opaca ("Que el Tenerife no sea de cuatro"). Javier está peinando todo el territorio, tratando de llegar al tinerfeñismo sin desgastar su imagen en público, movilizando a su gente para que consigan la mayor delegación de acciones que sea posible y luchando por llegar en ganador a la junta, que aún no tiene fecha.

No tiene sentido que después de 17 años en la gestión, Pérez tenga que bajar a la arena preelectoral, prometiendo un modelo de gestión que es sobradamente conocido. La fórmula que ha elegido es callar, evitar el choque en cualquier medio de comunicación y moverse como en sus mejores tiempos, buscando adhesiones, tantas que le permitan llegar en ganador al día señalado. El planteamiento del presidente nace de un análisis muy sencillo: los de Pérez estarán incondicionalmente a su lado y los que quieren que haya relevo no van a cambiar de opinión por más campaña que haga Javier. O sea, que lo suyo es reclutar a los que ya sabe que nunca le fallan. ¿Le bastarán?