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Encontrado muerto el etarra excarcelado por la jueza Alonso

Un disparo en el pecho con una escopeta de caza acabó con la vida de Gil Ostoaga. La Ertzaintza baraja la hipótesis del suicidio, ya que se había intentado matar dos veces tras su separación matrimonial.

COLPISA, San Sebastián/Madrid
24/nov/02 20:08 PM
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El etarra Félix Ramón Gil Ostoaga, "Zaldi" (caballo), apareció muerto en la madrugada de ayer en la localidad guipuzcoana de Legazpia. Un solo disparo en el pecho realizado con una escopeta de caza de su propio hermano acabó con la vida del terrorista, excarcelado el pasado octubre por la jueza de vigilancia penitenciaria de Bilbao Ruth Alonso tras cumplir sólo 13 de los 298 años de cárcel a los que fue condenado.

La Ertzaintza baraja la hipótesis del suicidio, ya que Gil había intentado en dos ocasiones quitarse la vida durante su estancia en prisión tras el fracaso de su matrimonio.

El hallazgo del cadáver tuvo lugar sobre la una de la madrugada de ayer, cuando la policía autonómica vasca fue alertada por una llamada telefónica de un vecino que dijo haber encontrado un cuerpo sin vida en un claro de un paraje boscoso y apartado del barrio de Urtatza, en las inmediaciones de Legazpia.

Los agentes, guiados por el vecino, se desplazaron hasta el lugar, donde encontraron el cuerpo recostado sobre una gran pila de troncos talados, en las inmediaciones de un campo de tiro.

El cadáver se encontraba boca arriba, presentaba un solo disparo mortal en el pecho, se hallaba ya frío y con la "primera rigidez cadavérica", lo que hace pensar a los agentes que la muerte tuvo lugar unas horas antes. Junto a los restos mortales, los funcionarios hallaron una escopeta, propiedad del hermano del fallecido, que posee otras dos armas y con quien el ex preso vivía en Legazpia desde su salida de la cárcel a principios del mes pasado.

A lo largo de la madrugada, la Ertzaintza confirmó que el cuerpo hallado era el de Gil Ostoaga. Los restos mortales del etarra, que tenía 47 años, fueron trasladados a primera hora de la mañana a dependencias del Instituto de Medicina Legal de San Sebastián, donde los médicos comenzaron a practicarle la autopsia para determinar las causas de la muerte. El juzgado de Bergara, que se hizo cargo de las investigaciones, decretó el secreto del sumario.

A la espera de los resultados, la Ertzaintza apunta la hipótesis de que se trate de un suicidio, ya que el terrorista había tratado en dos ocasiones quitarse la vida durante su estancia en la prisiones de Córdoba y en la alavesa de Nanclares de Oca.