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Epidemiólogos encuentran más colesterol bueno en los canarios de zonas altas

Un estudio de investigación de La Candelaria desvela que los niveles de colesterol HDL aumentan con la altitud, lo que evita enfermedades cardiovasculares.

EL DÍA, S/C de Tenerife
24/nov/02 20:09 PM
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El colesterol bueno o HDL aumenta conforme se vive a una mayor altitud respecto al mar, lo que ayuda a evitar enfermedades cardiovasculares, informó ayer la Consejería de Sanidad y Consumo en una nota de Prensa, en la que explica que éste es uno de los hallazgos epidemiológicos detectados por la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria que, junto a la Gerencia de Atención Primaria, lleva a cabo el proyecto denominado "El CDC de Canarias".

Con este proyecto se trata de estudiar y averiguar las causas de las tres enfermedades que actualmente tienen mayor impacto en las Islas: la cardiopatía, la diabetes mellitus y el cáncer, que encabezan los objetivos de prevención del Plan de Salud de Canarias de la Consejería de Sanidad y Consumo. Para la realización del estudio se cuenta, de momento, con 2 mil canarios y se prevé tener reclutada a 6 mil personas de todo el Archipiélago.

Posibles causas genéticas

Este dato se publicó en una revista internacional donde se especifica que fue la isla de El Hierro donde se encontró este hallazgo epidemiológico que luego se ha visto confirmado en las otras Islas donde se lleva a cabo la investigación. Además, se observó que los nativos de El Hierro tenían el colesterol HDL más bajo, por lo que se está estudiando si ello se debe a causas genéticas o es atribuible a diferentes hábitos en relación con la dieta o la actividad física.

Ahora los investigadores del CDC de Canarias acaban de comprobar que otra proteína plasmática, considerada peligrosa para la cardiopatía coronaria, disminuye al aumentar la altitud a la que se vive. Este hallazgo esperan publicarlo en las próximas semanas y vendrá a sumarse como factor beneficioso a la altitud.

Este estudio se puso en marcha en 1988 y se ha llevado a Cabo en La Gomera, El Hierro, Fuerteventura y parte de Tenerife. Actualmente está desarrollándose en Lanzarote, a lo que hay que añadir que el equipo de investigadores acaba de recibir nuevas becas del Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS) que permitirá que el proyecto salga adelante el próximo año en Gran Canaria, La Palma y la parte no estudiada de Tenerife.

La población sobre la que se realiza el estudio ha sido elegida al azar entre los canarios con edades comprendidas entre los 18 y 70 años.

El trabajo de campo, realizado por médicos y psicólogos, incluye una detallada entrevista que recoge los hábitos dietéticos de la población; una exploración física, extracciones de sangre para la realización de análisis bioquímicos y genéticos que ayudan a conocer mejor la antropología de los canarios.