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El fiscal pide 20 años de prisión para una madre y para su hijo por asesinato

Los hechos tuvieron lugar en Las Barreras (La Esperanza), el 24 de noviembre de 2000, cuando una madre y su hijo supuestamente acabaron con la vida del marido y padre, respectivamente, con un palo y luego trasladaron el cuerpo en coche hasta los montes de Arafo.

EL DÍA, S/C de Tenerife
27/nov/02 9:53 AM
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Ayer comenzó el juicio con jurado popular en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial por el caso de la muerte de un hombre el día 24 de noviembre de 2000, en Las Barreras (La Esperanza) a manos, presuntamente, de su hijo y de su esposa.

El fiscal solicita para los acusados sendas penas de veinte años de prisión al considerarles autores de un delito de asesinato con la agravante de parentesco. La defensa de la viuda estima que su patrocinada no participó en el hecho y solicitó la libre absolución, mientras que la letrada del procesado considera los hechos como propios de un delito de homicidio imprudente, solicitando una pena de dos años o, alternativamente cuatro años de prisión.

La acusación

Según consta en el escrito de calificaciones provisionales del Ministerio Fiscal, "la tarde noche del día 24 de noviembre de 2000, los acusados, esposa e hijo, respectivamente, del fallecido, tras haberse producido una discusión entre el fallecido y su esposa, de común acuerdo entraron en la habitación de la víctima y estando acostado lo agredieron por sorpresa golpeándolo con un palo, primero de frente, causándole diversas lesiones en la parte anterior del cuerpo. Una vez caído en el suelo lo golpearon primero en la cara y luego en la parte posterior de la cabeza con el palo, pateándole el resto del cuerpo, causándole nueve heridas contusas de entre 1,5 y 11 centímetros den la región parietal que produjeron una fractura múltiple del cráneo con hundimiento de fragmentos óseos que dio lugar a la muerte por traumatismo craneoencefálico con destrucción de los centros vitales. Después cogieron y lo introdujeron en el maletero y el hijo lo llevó hasta los montes de Arafo, donde lo despeñó por un terraplén de unos diez metros de altura, donde fue encontrado el día 26 de dicho mes".

Asimismo, se recoge en la acusación del fiscal que la acusada "se quedó en la casa limpiando la habitación y las ropas con los retos de sangre".

Una vida de penurias

Durante el interrogatorio de la viuda y del hijo se dijo que el fallecido no aportaba dinero al sostenimiento de la casa ni de la familia y que ya había rehecho su vida con otra mujer desde hacía tres años, pero que el día de autos regresó a su casa y se echó a dormir en una habitación de la casa.

La acusada dijo que "siempre hubo malos tratos" y las desapariciones del fallecido de la vivienda también.

El acusado e hijo de la víctima sufría también el desprecio de su padre y , según su letrada, "lo que hizo fue defender a su madre de otra agresión, confesando que él fue el autor del hecho".