Sucesos
LO ÚLTIMO:
El corresponsal de 'ABC' en La Habana, Jorge Enrique Rodríguez, desaparecido desde el jueves leer

Los testigos del parricidio ocurrido hace dos años en Las Barreras se contradicen

Un jurado popular escuchó ayer las diferentes versiones sobre la víctima y la familia de un hombre que fue supuestamente golpeado con un palo por su esposa y su hijo, tras lo cual lo metieron en el maletero de un coche y lo trasladaron hasta un monte en Arafo.

EL DÍA, S/C de Tenerife
28/nov/02 9:53 AM
Edición impresa
EL DÍA, S/C de Tenerife

Ayer se celebró la prueba testifical en el juicio con jurado popular que se sigue contra una madre y uno de sus hijos acusado por el fiscal de un presunto delito de asesinato en la persona del marido y padre de los inculpados, ocurrido el 24 de noviembre de 2000, en Las Barreras (La Esperanza).

El fiscal pide veinte años de prisión para cada uno de los acusados al considerarlos, por el momento, autores de un delito de asesinato con la agravante de parentesco.

Durante la mañana se escucharon las versiones de los familiares de la víctima, las cuales resultaron del todo contradictorias. Por una parte, una de las hijas y los hermanos del fallecido le calificaron de una persona tranquila y que sufría malos tratos por parte de su esposa, aunque en la sesión de ayer, la acusada dijo ser ella la que recibía "mala vida" por parte de la víctima.

Una mujer trabajadora

La hermana de la acusada declaró ante el Tribunal que "mi hermana trabajaba mucho para sacar a sus hijos adelante. Yo oía comentarios de que el marido se iba y venía de la casa. Ella no era una mujer que contara sus cosas a nadie. A veces yo le llevaba comida a mi hermana".

Uno de los policías judiciales de la Guardia Civil que intervino en el esclarecimiento de los hechos dijo en la Sala que "la acusada estaba conforme con lo que había pasado y el acusado estaba muy frío, muy sereno y no mostraba arrepentimiento. La muerte fue premeditada, pero no la forma en que se desarrolló. En el coche encontramos mucha ropa".

La detención de los dos procesados se produjo la misma tarde del entierro y según el guardia civil que declaró "empezamos a sospechar de la esposa después de hablar con los hermanos de la víctima. Yo hablé con el acusado y recorrió unos 12 kilómetros por medio del monte, de noche y sólo después de abandonar en los montes de Arafo el coche, en cuyo maletero se encontró el cuerpo de su padre. A mí me dijo que lo hizo porque su padre maltrataba a su madre y a ellos. Además nos dijo que él había sacado solo el cuerpo y que habían quemado el palo, así como que su madre se quedó en la casa limpiando la sangre y que la ropa que llevaba manchada la tiró. Cuando llegó a su casa me dijo que su madre estaba durmiendo y que él se fue a dormir también".

"Le tenía pánico"

La hermana del fallecido en su declaración dijo que la víctima "le tenía pánico a su mujer y por eso le ocultaba que vivía con una mujer peruana. Mi madre le decía que se quedara a dormir en casa alguna que otra noche, pero que al día siguiente volviera a su casa con su mujer y sus hijos. Ella lo llamaba y le decía que tenía cáncer para que volviera con ella. A mi hermano siempre le veíamos moretones y él decía que se había caído, pero sí es verdad que fue boxeador profesional. Mi hermano era una bellísima persona, pero tenía problemas desde que se casó".

El hermano del fallecido también compareció ayer, en silla de ruedas, y dijo en la Sala que la víctima no era agresivo y que "estando yo delante ella lo amenazaba. Mi hermano iba a mi casa cuando ella lo echaba y se quedaba a dormir".

Una de las dos hijas que tuvo el matrimonio declaró, entre lágrimas, que "mi padre y mi hermano tenían un trato distante y frío. Mi hermano le tenía miedo. Si se cruzaban por el pasillo mi padre le giraba la cabeza. Si mi madre tenía dinero nos llevaba al médico y si no lo tenía no íbamos".

La otra hija de la pareja dijo que su padre no era una mala persona.