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Comienza el control de los buques peligrosos en la costa gallega

La fragata "Andalucía" empezó a patrullar la zona en aplicación de las medidas acordadas entre España y Francia el martes. Por su parte, París exigió a Estonia que revise un petrolero similar al "Prestige".

COLPISA, La Coruña
28/nov/02 20:15 PM
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La fragata "Andalucía" de la Armada inició ayer los trabajos de control de los buques con materiales peligrosos que navegan en aguas de Galicia. La "Andalucía", al mando del capitán de fragata José Carlos Breijo, zarpó del puerto de Vigo para patrullar la zona en aplicación de las medidas acordadas entre España y Francia, acordadas el martes, para impedir en el futuro desastres como los producidos por los petroleros "Prestige" y "Erika".

El acuerdo alcanzado en la cumbre hispano-francesa celebrada en Málaga prevé reforzar las medidas de seguridad en aguas de las zonas económicas exclusivas de ambos países y de aplicación a petroleros dedicados al transporte de fuel y alquitranes con más de 15 años de antigüedad.

Por su parte, Francia exigió ayer a Estonia que revise el petrolero "Byzantio" cuando llegue al puerto de Tallin. El buque, un petrolero de casco simple construido en 1976, ha sido fletado por la misma compañía que el "Prestige", que se hundió días atrás en las costas españolas con decenas de miles de toneladas de fuel a bordo.

Según un portavoz del Ministerio estonio de Transportes, el director comercial del puerto de la capital, Muuga, Erik Sakkov, consideró infundadas las inquietudes francesas sobre la seguridad del barco, que lleva pabellón de conveniencia maltés. "No está claro por qué suscita tanta agitación en Francia", indicó.

"La última vez que se inspeccionó al "Byzantio" fue el 19 de noviembre en el puerto de Rotterdam por la compañía Det Norske Veritas. "¿Qué mejores garantías se pueden pedir?", se preguntó Sakkov.

Por otra parte, la gran mancha de 11 mil toneladas de fuel oil se acercó ayer a 55 millas de las costas gallegas, empujada por los vientos, que hoy pueden rolar a componente oeste y empujarla contra el litoral. Los 21 buques que trabajan en alta mar contra el vertido hacen lo imposible para que la mancha no alcance las playas y acantilados. La situación vuelve a ser preocupante.