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Venezuela continúa dividida

El tercer día consecutivo de huelga general reflejó su desigual seguimiento. Por su parte, la Guardia Nacional volvió a usar gas lacrimógeno para disolver a algunos grupos.

COLPISA, Caracas
5/dic/02 14:09 PM
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El desigual seguimiento del tercer día de paro cívico contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, refleja la misma división de opiniones mantenida desde hace varios meses: unos a favor y otros en contra por lo que la huelga no logra avanzar y paralizar el país.

La militarizada Guardia Nacional disolvía con gas lacrimógeno a grupos de manifestantes que tomaron las calles reflejando lo peligroso de la situación. La oposición seguía esperando un paso adelante del gobierno para aceptar una salida negociada mientras el primer pronunciamiento de Chávez sobre la protesta fue para asegurar que no permitirá que unos pocos le "embochinchen" el país.

Ayer, una gran marcha partió de la sede de Petróleos de Venezuela (PDVSA) hasta el hotel donde se hospeda el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Cesar Gaviria, quién reiteró los llamados a la calma en medio de frenéticas reuniones para acercar posiciones entre las dos partes en conflicto.

Acatan el paro las industrias y empresas afiliadas a la patronal Fedecámaras, que junto con la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y la coalición de Coordinadora Democrática, propician las movilizaciones para que Hugo Chávez salga del poder, bien renunciando o convocando elecciones anticipadas. Tampoco había gran actividad en las zonas residenciales y de clase media de Caracas.

Piquetes en el centro

No ocurrió así en el centro, donde ruidosos piquetes forzaban el cierre de pequeños comercios cuyos dueños querían levantar las persianas. Los colegios públicos funcionaron con el 50 por ciento de asistencia, el transporte público mantiene sus rutas y horarios pero con menos pasajeros, así como el tránsito, menos congestionado que lo habitual.

El sistema de pagos funcionó con normalidad: los cajeros expendían dinero, los cheques se pagaban y las tarjetas de crédito eran aceptadas, por tanto, al circular el dinero no hubo colapso. Mucha gente aprovechó el descanso para avanzar con las compras navideñas, especialmente movidas en los mercados ambulantes. Tampoco el abastecimiento de combustibles logró paralizarse, aunque dentro de la gigantesca estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se ha creado un grupo opositor denominado Gente de Petróleos que está en huelga e intenta paralizar la producción y distribución.

El martes por la noche, el jefe del Estado estimó que a pesar de los enfrentamientos que se han dado en la cuarta huelga que en un año le hace la oposición "el país no lo van a embochinchar ni lo van a desestabilizar. Las acciones de la Guardia Nacional seguirán tomándose contra los grupos que pretendan desestabilizar.