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El "Nautile" muestra cómo la proa del "Prestige" pierde fuel desde el fondo del mar

Los vientos y la épica lucha de los marineros gallegos mantuvieron a raya a la marea negra, que continuó su amenaza sobre las Rías Bajas, aunque sin lograr sumar nuevas conquistas a los territorios tomados en la dramática jornada del miércoles.

COLPISA, Madrid/La Coruña
6/dic/02 20:30 PM
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El "Prestige", hundido a unos 250 kilómetros de Finisterre y a 3.600 metros de profundidad, continúa vomitando por sus grietas el fuel-oil altamente tóxico que destruye el litoral de Galicia y mantiene en situación de máxima alerta a Asturias y Cantabria, extendiéndose ayer al País Vasco.

Así lo reconoció ayer el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, noticia que emborronó un buen día: los vientos y la épica lucha de los marineros gallegas mantuvieron a raya a la marea negra, que mantuvo su amenaza sobre las Rías Bajas pero sin lograr sumar nuevas conquistas a los territorios tomados en la dramática jornada del miércoles.

Horas antes de comparecer en el Congreso para defender la labor gubernamental, Rajoy tuvo que admitir la temida hipótesis, la posibilidad que el Ejecutivo de José María Aznar hasta ahora no barajaba, al menos oficialmente. El crudo no permanece estable en el interior del buque destrozado en alta mar, sino que sale a los fondos abisales, al menos por su proa, a través de cuatro regueros o "hilitos", según el término utilizado por el responsable del "gabinete de crisis" al término de la reunión del Consejo de Ministros.

"La estructura del  Prestige  está deformada. Su planchas están dobladas hacia adentro" y de alguna de las grietas del buque salen cuatro "regueros solidificados con aspecto de plastilina en estiramiento vertical", confesó Rajoy a la vista de los informes elaborados por la tripulación del "Nautile", encargado de comprobar el estado del pecio.

La mejoría del tiempo también permitió avanzar en las labores de limpieza en zonas afectadas en las últimas horas. El cambio de rumbo del viento llevó empero la tensión al sur de la provincia de Pontevedra: las manchas se alejaron de la costa, sí, pero con deriva rumbo sur.