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MANUEL HERMOSO ROJAS EX PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE CANARIAS

"En las Islas hay cosas que no están yendo bien"

El que fuera presidente de esta Comunidad Autónoma en la legislatura pasada dice que ésa fue la razón que congregó a tanta gente en la manifestación del 23 de noviembre.

JORGE ESPINEL, S/C de Tenerife
8/dic/02 16:30 PM
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Con la única condición, así lo advierte en un principio, de no hacer declaraciones políticas, porque al estar fuera de ella no dispone de toda la información necesaria para opinar y puede pecar de "entrometido", además de parecerle una falta de respeto para los que están ahora mismo en ella, Manuel Hermoso Rojas, ex presidente del Gobierno de Canarias y ex alcalde de Santa Cruz, aceptó esta semana dedicar casi dos horas de su tiempo a analizar junto a EL DÍA algunas de las cuestiones que preocupan en estos momentos a los isleños.

- Después de dejar la Presidencia del Gobierno canario, su presencia pública se limita a la asistencia a actos muy señalados y a la recepción de algunos homenajes. ¿Añora otros tiempos?

- En absoluto. Recibo con satisfacción los homenajes que en un momento determinado me pueden dar, porque, al fin y al cabo, responden a lo que es el esfuerzo de una vida dedicada a la función pública, pero no los hecho de menos. Es más, los evito al máximo.

- ¿Considera que su trabajo ha sido bien valorado por los canarios? Es decir, por los canarios, no por las instituciones del Archipiélago.

- Y dice bien, porque la valoración del trabajo de un político no se puede calibrar por lo que otros políticos puedan hacer, que muchas veces es reflejo de la voluntad popular. La valoración de la actuación pública de un político quien la da es el pueblo y, en este sentido, tengo que decir con profunda satisfacción que no solamente cuando me retiré, a través de los votos, sino que posteriormente, en lo que es mi contacto con la gente por la calle, he podido reconocer en su sonrisa y afabilidad el premio a la gestión realizada durante 20 años. Y es que haber estado tantos años en política te permite saber si una persona está de acuerdo contigo tan sólo al ver la sonrisa con la que te saluda. Yo era de los que antes de unas elecciones sabía si iba a ganar o no porque lo notaba en la cara de la gente.

- ¿Cómo le gusta más que lo recuerden, como ex presidente del Gobierno de Canarias o como ex alcalde de Santa Cruz?

- Son dos cosas muy distintas. Ser alcalde es los más bonito que se puede ser en política, porque es donde tienes una relación más directa y más humana con la gente y una vivencia muy importante de los problemas de las personas. En la medida que vas ascendiendo en las responsabilidades, te vas apartando de esas vivencias y, al final, lo que tienes es su consideración, pero no por el contacto directo, sino por la presencia en los medios de comunicación o por el efecto de las medidas que hayas podido aplicar y que han permitido cambiar su calidad de vida.

- Tal y como ha reconocido en alguna ocasión, después de abandonar la primera línea de la política se ha dedicado a su familia y, sobre todo, a sus nietos.

- A mi empresa, mi ocio...

- ¿Se ha convertido usted en un simple "abuelete" o continúa ejerciendo algún tipo de influencia en la política de esta Comunidad Autónoma?

- Sí, me he convertido en un "abuelete", porque tener siete nietos en cinco años qué duda cabe que te lleva a ser abuelo. Sí, en ese sentido, pero no en el de ya estás gastado porque eres abuelo, porque siempre he creído que una persona como yo, que lo único que ha hecho durante toda la vida es trabajar, no podía dejar la política y el trabajo, sino que debía seguir. Además, como tenía cuestiones abandonadas, pues las he retomado. Por otro lado, he mantenido mi relación y vinculación con mi partido, aunque el grado de participación es muy pequeña, más como consecuencia de la experiencia que tuve que por el conocimiento de los problemas actuales.

El valor de la experiencia

- Siempre se ha dicho que la experiencia es un grado.

- Sin lugar a dudas.

- Y desde esa experiencia adquirida a lo largo de 20 años y con la serenidad de estar alejado de la primera línea, ¿cómo ve ahora mismo Tenerife?

- Como todas las cosas, hay que verlas comparativamente. Cómo estaba Tenerife hace 23 años y cómo está ahora. El salto ha sido terrible, quizá de las Islas que más salto ha dado hacia adelante y que más protagonismo ha adquirido en el contexto de nuestra Comunidad Autónoma. Y eso, además, lo hemos conseguido los políticos de CC, ya que hemos creído que Canarias es posible de cara al futuro desde lo que es un equilibrio entre las siete Islas y con el mismo peso específico de cada una de ellas. Nunca será posible desde una Isla mandando y las demás obedeciendo, sino las siete diciendo lo que necesitan y cuáles son las soluciones.

- ¿Le preocupa alguna cuestión concreta de la situación de Tenerife?

- Cada época la marcan una serie de problemas. Hace 23 años eran tan inmediatos al vecino que cuando hablabas con ellos, pues les preocupaba el alcantarillado, el lugar donde podían jugar sus hijos, un parque infantil o un campo de fútbol, un centro cultural o un centro sanitario. A lo largo de este tiempo esos problemas se han ido resolviendo y las preocupaciones son otras, de otro nivel: la calidad de vida, el medio ambiente, la inmigración. Nosotros, en lo que

pudo ser una avanzadilla de los problemas actuales, en el año 96 empezamos por el Plan Director de Infraestructuras (PDI) de Canarias. Este documento era un mensaje de lo que iban a ser los problemas del futuro: medio ambiente, equilibrio entre lo que es población y territorio, etc.

- ¿Dentro del PDI también se anunciaba la crisis de suministro eléctrico que sufre ahora Tenerife?

- También, también se estudiaban, evidentemente, las necesidades que con el desarrollo iba a plantear el suministro eléctrico. Debíamos tener una visión de futuro de Canarias para dotar a las Islas de los medios necesarios para afrontar un desarrollo económico en donde hubiera equilibrio entre naturaleza y población o viceversa.

- ¿Estuvo usted en la manifestación del pasado 23 de noviembre contra el tendido eléctrico sobre Vilaflor?

- No, estoy apartado por completo de la vida política y pública.

- Pero no era una manifestación política en el sentido estricto...

- Sin embargo, tengo que decir que me sentía absolutamente identificado con los "motivos" que se planteaban en esa manifestación. El que no fuera no significa que no estuviera de acuerdo con lo que era el motivo externo, aparente, pues estoy absolutamente convencido de la necesidad de que hacía falta una respuesta.

Los más europeos de España

- Entonces...

- ¿Qué ocurre? Que ahí se unieron muchos factores, no solamente los ecológicos. La gente necesitaba dar un toque de atención, y había que escucharlo, de que las cosas no están yendo bien, de que ciertamente se va progresando en muchas, pero hay otras tantas que se están deteriorando. Yo, por ejemplo, me pongo en la situación del señor que para entrar en Santa Cruz por las mañanas tiene que estar hora y media en el coche. Ese señor es carne de cañón para una manifestación de este tipo, aunque, a lo mejor, no tiene ni idea de cuál es el problema de las líneas, pero él quiere protestar y aprovecha la ocasión para hacerlo. Entonces, alrededor de un motivo concreto, el ecológico, absolutamente correcto y necesario, se unieron otra serie de elementos más, pues se necesitaba hablar de la incomodidad de la vida en esta Isla y en estos momentos.

- ¿Sólo en Tenerife?

- No. Ha habido una plausible reflexión de CC, prestando oído a esa manifestación de protesta en el más amplio sentido de la palabra, no solamente en el puramente ecológico, sino en el conjunto de los problemas que se están teniendo aquí, en Gran Canaria, La Gomera, Lanzarote, Fuerteventura y en todos los sitios.

- ¿Usted estima que habrá alternativas a ese tendido de alta tensión?

- Sin lugar a dudas. Entramos en una fase en donde si nos fijamos en lo que está pasando en Europa, y nosotros somos los más europeos de España, los partidos verdes han adquirido en los últimos años una fuerza importante. ¿Por qué? porque ese es el problema. Si lo trasladamos a Canarias, donde el territorio es limitado y frágil y hay un crecimiento desmedido, o somos capaces de tomar medidas adecuadas, o nos vamos a encontrar con problemas no igual de graves que los de Europa, sino mucho más graves.

Inmigración

¿Por qué dice que los canarios somos los más europeos de España?

- Por tradición, por historia. Canarias se han conformado con peninsulares de todas las regiones, franceses, holandeses, belgas, italianos, etc. Además, si hay algo de lo que podemos sentirnos orgullosos aquí es del enorme mestizaje que hemos tenido de europeos, peninsulares, americanos y africanos. Ésa es nuestra gran riqueza. Es más, en los momentos en que los canarios tuvieron necesidad de emigrar, no lo hicieron a Europa, sino a América y de allí volvieron muchos, que en su día habían emigrado, con sus hijos y nietos, ya americanizados, a convivir aquí, y aquí se ha formado un mestizaje que es la gran riqueza de esta tierra. El elemento representativo más característico de Canarias es su mestizaje, que tiene una equivalencia enorme con lo que es riqueza, cultura, liberalidad, apertura a todo el mundo...

- Sin embargo esa inmigración se está convirtiendo en un problema.

- No. El problema surge si no se pone coto a lo que es una inmigración desbordada y desordenada.

MANUEL HERMOSO ROJAS EX PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE CANARIAS