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Apuesta por desdoblar el tendido actual

Entre las medidas para paliar la crisis energética, Bonis desveló que el Ejecutivo estudia desarrollar las líneas de 66 kilovoltios, además de un Plan de Ahorro y el uso de las turbinas.

SERGIO LOJENDIO, S/C de Tenerife
12/dic/02 14:09 PM
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Cuando la diputada Nieves Hernández Gorrín accedió al estrado y, con voz grave, solicitó explicaciones al Ejecutivo sobre las medidas que ha previsto adoptar para garantizar el suministro eléctrico en Tenerife, el Pleno había entrado en su "hora punta".

La comparecencia del consejero de Presidencia e Innovación tecnológica, Julio Bonis, saturó una Cámara apagada hasta entonces y el desarrollo del debate fue encendiendo las críticas de socialistas y populares hacia la gestión del Gobierno en materia energética.

Unos y otros cuestionaron la metamorfosis del Ejecutivo, al que censuraron su falta de credibilidad por haber defendido y legitimado el tendido aéreo por Vilaflor como única solución, para rectificar su posición tras la manifestación del 23 de noviembre.

Y aunque Bonis solicitó que no se politizara un asunto tan importante, ni se hiciera un uso partidista de la voz de la ciudadanía, la diputada socialista exigía su dimisión como responsable del "estado crítico" y "la alarma social" que se ha generado en la Isla: "Le voy a pedir que se vaya si no asume sus responsabilidades con dignidad", dijo.

Al ser requerido de continuo sobre las medidas concretas que el Ejecutivo estudia para garantizar la estabilidad del suministro eléctrico, el consejero desveló que una alternativa probable podría ser la de "seguir desarrollando y desdoblando la red actual de 66 kilovoltios", en un doble circuito mixto (aéreo y subterráneo), tal y como se está acometiendo en el tramo Cuesta de la Villa-Icod, además de la instalación de las turbinas en Arona y un Plan de Medidas de Ahorro que está sometido a información de los distitnos agentes.

El consejero vivió diferentes subidas de tensión y afirmó que el Gobierno de Felipe González obligó al alcalde de Vilaflor a conceder en 1992 la licencia para construir la línea de alta tensión, pero que entonces nadie dimitió.

Entre reproches, Bonis emplazaba el debate técnico a la tramitación en la Cámara del Plan Energético de Canarias, "en poco tiempo", y explicaba que esta realidad crítica se relaciona con un modelo de crecimiento económico que ha provocado "importantísimos" incrementos de la demanda de energía.