Tenerife Sur

La Isla no acoge grandes congresos por no estar disponible el Palacio de Adeje

Cuando la SPET promociona la Isla como destino turístico para congresos y convenciones, su trabajo pierde eficacia, ya que no puede dar una fecha de apertura del centro. La obra lleva paralizada casi diez meses.

PEDRO FUMERO, Adeje
15/dic/02 19:25 PM
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Desde hace muchos años, Tenerife desea acoger la celebración de grandes congresos y convenciones como una alternativa más al turismo vacacional. Sin embargo, la Isla carece de un centro específico en el que desarrollar eventos donde participen varios miles de personas. La principal consecuencia es que se está dejando de ingresar muchos millones de euros por carecer de una infraestructura adecuada, a pesar del alto nivel de la planta alojativa, sobre todo en el Sur, y la oferta complementaria y de ocio.

Cuando se plantea este asunto, numerosos empresarios critican que todavía no se haya abierto el Palacio de Congresos Tenerife Sur, ya que, hasta ahora, la oferta de plazas está limitada por la capacidad de las salas que poseen varios complejos hoteleros.

El proyecto del Palacio se inició cuando Miguel Zerolo fue consejero de Turismo, hace más de 10 años. La idea era hacer dos centros, uno en el Sur de Tenerife y otro en Gran Canaria.

La diferencia consistió en que para Adeje se diseñó un edificio singular y una obra de arte, mientras que para Maspalomas se propuso un inmueble eminentemente funcional y mucho más barato. El primero aún no se ha terminado y el segundo lleva explotándose cerca de tres años.

Fuentes del Palacio grancanario han confirmado que, desde su inauguración en mayo de 2000, ha acogido 103 eventos y más de 90.000 participantes.

Algunas personas bien informadas señalan que el carácter experimental del diseño arquitectónico y la precisión que requiere una obra de este tipo ha contribuido, en parte, a retrasar considerablemente esta actuación. Un ejemplo fue la complejidad para instalar la cubierta. A ello habría que añadir las sucesivas modificaciones del proyecto original. Pero, sin duda, la medida que más ha frenado el desarrollo de los trabajos ha sido que la inversión económica del Gobierno de Canarias se haya hecho por fases y no siempre de forma continuada en el tiempo.

Mano de obra

Así, una obra que, normalmente, debería tener un centenar de trabajadores cada día, a lo largo de los últimos 10 meses no ha tenido más de diez a la vez. Es decir, que ha estado casi parada.

El propio arquitecto responsable de la edificación del Palacio, Fernando Martín Menis, reconoció recientemente a este periódico que todo está paralizado.

Las actuaciones que se ven en el exterior corresponden a la urbanización del "sector cero" y son independientes de la intervención en el edificio.

Además, con el paso del tiempo, la actualización de precios y los sucesivos cambios, el gasto se eleva considerablemente.

Las limitaciones económicas existen a pesar de que el centro está costando barato, si se tiene en cuenta el coste del metro cuadrado para estos edificios en España y que se trata de un espacio singular.