Tenerife
EDITORIAL

Un año de sinsaboresAsuntos para no olvidar


FALTA UN POCO MÁS
15/dic/02 12:10 PM
Edición impresa

de dos semanas para acabar el año 2002 y nos parece un momento oportuno para efectuar algunas puntualizaciones a los lectores de EL DÍA y a los canarios en general.

Recordaremos este año en el futuro porque ha estado repleto de hechos y de algunas realizaciones y objetivos políticos alcanzados, de avances para Tenerife y Canarias; pero ha sido también un año de acontecimientos y de noticias infaustas: la riada, una tragedia con fatal balance, que truncó la vida de varios isleños llenos de ilusiones; la falta de la solución acertada y rápida del problema de la energía eléctrica en la Isla; la avalancha de cientos de inmigrantes clandestinos de procedencia africana y la entrada por mar y por aire de otros irregulares provenientes de numerosos y distintos países; los acontecimientos y muertos en Venezuela... Un año de tristezas para los habitantes de estas Islas, un año de inquietudes y hasta de cierto malestar por la inoperancia o incompetencia de algunos de nuestros representantes elegidos en las urnas.

En EL DÍA hemos intentado mantenernos en la postura de siempre: la defensa de Tenerife y de cada una de las Islas del Archipiélago. Como saben los lectores, somos acérrimos enemigos del predominio y la hegemonía absurda e incomprensible de una sola Isla sobre las demás, y por ese camino han discurrido siempre nuestras palabras y conducta.

En algún caso y desde cierto sector, se nos ha atacado e insultado injusta y gravemente por nuestro demostrado tinerfeñismo, por ser fieles a Tenerife y Canarias, por nuestra integridad y nuestro espacio, por nuestra identidad y nuestros tesoros naturales y humanos, y hasta por nuestra capacidad de asombro por ciertos comportamientos cuando hemos pretendido aconsejar, nunca pontificar. Y nada más. Con un lenguaje, ya lo dijimos hace poco tiempo, llano, sencillo, popular, inteligible, con las palabras del pueblo y para que el pueblo nos entienda. Con el idioma que se habla en la calle y que no queremos que sea facultativo, ni docto ni erudito, hemos expuesto hasta la saciedad un sinfín de pensamientos e ideas que parece que a algunos no ha gustado. Mas, son infinitas y de agradecer las comunicaciones escritas, telefónicas, etcétera, que hemos recibido y seguimos recibiendo de apoyo a nuestra honrada actitud y patriotismo, y de rechazo a los insultos, injurias, falsedades y difamaciones que se han vertido sobre nosotros y que ya se juzgarán.

Lo decimos otra vez y lo diremos siempre: nuestra meta es Tenerife. Es Tenerife, Canarias, el progreso y la conservación de lo nuestro, que además hay que saber armonizar. Como dijo el fundador de La Prensa, el hombre con quien convivimos y de quien aprendimos, que nos inspiró el amor a Tenerife y al noble pueblo canario, y a hacer periodismo, "no venimos en son de lucha", sólo nos importa la gente de la Isla, del Archipiélago y su bienestar. Si algunos furiosos se inquietan, es porque cabalgamos por buen camino. Seguro que nos entienden los canarios que nos leen, sobre todo los tinerfeños.

Asuntos para no olvidar

* ¿No dijo el Gobierno del Estado que la entrada del euro no dispararía los precios? Sí, lo comentó. Pues uno de cada tres alimentos básicos cuesta entre un 8 y un 30% más que hace un año. Las cifras del Ministerio de Economía no mienten y se ha disparado la cesta de la compra. ¿Nos ha beneficiado el cambio de moneda? ¿Se han tomado las medidas oportunas para evitar este desbarajuste? Está claro que no han sido efectivas.

* Los partidos políticos con representación parlamentaria, excepto el Partido Popular, han firmado esta semana el Pacto sobre la Inmigración, un compromiso ético para abordar el fenómeno desde el respeto a los derechos de las personas que vienen a Canarias y al margen de la lucha partidista. A ver si es verdad y se ven los resultados. El camino es dificultoso, aunque ha llegado la hora de tomar medidas. Pero el Pacto ha nacido cojo. El PP no ha suscrito el documento porque se equipara a los ciudadanos de la Unión Europea y a los emigrantes retornados con los extranjeros. Qué barbaridad.

* El Comité de Expertos sobre Inmigración y Población en Canarias ha llegado a la conclusión de que existe base jurídica para limitar la entrada de extranjeros en las Islas sin desbordar el marco constitucional ni el comunitario, aunque considera inviable una Ley de Residencia. La deducción es interesante, porque el Archipiélago no puede soportar, por su escasez de territorio, tanta presión demográfica.

* El Senado ha rechazado incrementar la subvención del 33 por ciento en los vuelos a los residentes canarios. Mala noticia, desde luego. ¿Qué votaron los representantes canarios de partidos estatales en la Cámara Alta?

* El secretario de Estado de la Energía, José Folgado, nos echaba en cara esta semana, a propósito de la crisis eléctrica, que los "extracostes" de la insularidad los pagan todos los españoles, como si los canarios tuvieran caja aparte y no fueran españoles. Por cierto, ¿durante cuántos años hemos pagado infraestructuras, como la red de ferrocarriles, sin disfrutarlas, ni aquí ni en la Península?

*** *** ***

MANUEL HERMOSO ROJAS, ex alcalde de Santa Cruz y ex presidente del Gobierno de Canarias, manifestó a EL DÍA en una entrevista que Tenerife ha dado un salto terrible en los últimos 23 años y que ha adquirido un gran protagonismo en el contexto de la Comunidad Autónoma.

Es evidente. La Isla no es la que era, pero esta realidad tiene una vertiente positiva y otra negativa. Por un lado, se ha progresado y se ha logrado una calidad de vida inimaginable en aquel entonces. Por otro, Tenerife ha sufrido el azote de la superpoblación y de la expansión de las edificaciones, lo que ha derivado en problemas medioambientales, de inseguridad, energéticos, de congestión de nuestras comunicaciones... de insatisfacción. Por tanto, son precisos mecanismos equilibradores a corto, medio y largo plazo para evitar que la Isla se convierta en un infierno.

En cuanto al protagonismo, no se ha conseguido uno de los principales objetivos, que es el equilibrio entre las Siete Islas, el que cada una tenga el mismo peso específico y las mismas posibilidades de resolver sus problemas. Mientras ello no se consiga, mientras sigamos cautivos de una sola isla, el futuro de todos los canarios será incierto.

EDITORIAL