Santa Cruz de Tenerife

La Alegría: se repite la HISTORIA

Meses después de las inundaciones, una familia de cuatro miembros vive en una casa totalmente apuntalada y con goteras. Los puntales de hierro sirven de percheros y un cubo, en el pasillo, recoge el agua que cae por el cable de la luz.

DORY MERINO, S/C de Tenerife
18/dic/02 20:57 PM
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Un simple paseo por el barrio de La Alegría pone al alcance de la vista la tremenda situación que están sufriendo los vecinos de esta zona desde el pasado 31 de marzo.

Además, si alguno abre las puertas de su casa a los forasteros, observa que no es fácil encontrar calificativo a la forma de subsistir de algunas de estas familias, entre puntales y goteras que hacen saltar los plomos al contacto con la luz.

Este es el caso de Mari y Domingo, un matrimonio con dos hijos que viven en su casa, totalmente apuntalada. Los palos de hierro que aguantan el techo sirven de perchero, tanto en los dormitorios como en la entrada de la casa.

Las camas están colocadas, a duras penas, entre los puntales, pegadas a la pared, porque es imposible situarlas en otro lado de la habitación.

Para atravesar este hogar hay que saltar un cubo de fregona, situado en medio del pasillo, que recoge el agua que sale del techo, precisamente por el cable de la bombilla y que hace saltar los plomos cuando está unos minutos encendida.

Domingo y Mari explican que con los 1.100 euros que han recibido del ayuntamiento no pueden reparar la vivienda. Ya han pedido presupuesto para reforzar el techo y la azotea, pero no pueden hacer frente a los gastos.

Además, siguen en vela cada vez que caen nuevas lluvias porque la humedad es tan elevada que la casa ya no puede absorber más.

El problema se agrava porque Domingo tiene invalidez por enfermedad y no puede trabajar. No obstante, no está parado. Ahora se encarga de dirigir la construcción del Nacimiento en la plaza, que ayer estaba protegido por un plástico, debido a los fuertes vientos.

Una de las preocupaciones de la presidenta de la AA VV San Roque, de La Alegría, Carmen Setgasy, se refiere a las casas que ha tapiado el ayuntamiento. Tanto ella como los vecinos desean saber qué solución va a adoptar Viviendas Municipales con estos hogares "porque son un foco de ratas y un peligro".

Casas tapiadas

El ayuntamiento ha comenzado a derribar las casas que han quedado inhabitables tras la riada del 31 - M, un total de 38, "pero hasta la fecha sólo han tirado ocho", señaló la presidenta vecinal, quien recalcó que son un peligro, sobre todo, para los colindantes.

En este sentido, hizo hincapié en que no entiende por qué no se tira una casa que está dentro de las desahuciadas y que ha sido sellada por el ayuntamiento sin explicación.

Los vecinos de esta vivienda están muy preocupados porque "de ahí salen las ratas que pululan por las noches, algunas, incluso, con pulgas", tal y como señalaron los habitantes de esa calle.

Insisten en que esa casa ha sido tapiada con todo lo que tenía dentro y que es un foco de infección. "Los chicos han matado varias a pedradas y estamos horrorizados", manifestaron ayer los vecinos, haciendo gestos de asco porque habían visto a los animales destrozados en la vía pública. La presidenta vecinal matizó que ha denunciado la situación en el ayuntamiento en repetidas ocasiones, aunque no ha ido nadie a eliminar el problema y, en su opinión, "es imperdonable que los responsables municipales se laven las manos de esta forma."