Venezuela

El Ejército y los profesionales adeptos a Chávez mantienen al Gobierno

La oposición continúa ocupando las calles, ayer volvió a bloquear las principales vías de acceso a Caracas y denunció acciones de amedrentamiento por parte del Ejecutivo.

COLPISA, Caracas
19/dic/02 20:59 PM
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La situación en Venezuela continúa empeorando tras 18 días de huelga general. La oposición continúa ocupando las calles y ayer volvió a bloquear Caracas, y denunció acciones de amedrentamiento por parte del Gobierno de Hugo Chávez. El ejecutivo, por su parte, comenzó a reclutar profesionales y técnicos especialistas en las áreas de hidrocarburos para hacer funcionar con normalidad la industria petrolera y de gasificación e intentar romper la huelga que ha logrado paralizar casi totalmente la empresa estatal Petróleos de Venezuela, lo que está causando pérdidas millonarias, así como desabastecimiento de gasolina y alimentos cada vez más preocupantes.

Ante este pulso, el papel del Ejército, cuyo alto mando ha apoyado sin titubear al mandatario, es fundamental para el futuro del país latinoamericano.

El pronunciamiento de cerca de 20 militares disidentes a favor de la renuncia de Chávez, que por ser el presidente es también el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, indica que hay divisiones en la institución. Los rebeldes mantienen que el alto mando impide que cargos medios y soldados se rebelen. Algunos han pedido asilo político en Estados Unidos alegando peligra su vida por ser perseguidos políticos.

La cúpula castrense tiene una complicada responsabilidad por delante: una de sus misiones es hacer respetar la Constitución. Si apuestan por la celebración de elecciones anticipadas, sin la renuncia del mandatario, como reclama la oposición, violarían su juramento y actuarían inconstitucionalmente, ya que Chávez, guste o no, fue elegido por la voluntad de las urnas y su mandato es democrático.

La Carta Magna

La Carta Magna de 1999 no prevé la anticipación de la consulta electoral, aunque si contempla la renuncia y el referendo revocatorio a la mitad del mandato, que es lo que propone Chávez. En el caso de una renuncia, el vicepresidente asumiría provisionalmente le poder y se convocaría elecciones en los 30 días siguientes.

Negarle el apoyo a Chávez en estas circunstancias sería doblemente grave, ya que por una parte el jefe del Estado defiende la constitucionalidad del país y, además, mantiene un nivel de popularidad del orden del 30%, simpatías demostradas en las calles por sus seguidores dispuestos a llegar a las manos con los "anti chavistas". Este bloque que insiste en pedir la renuncia del mandatario o las elecciones anticipadas representa a una gran parte del empresariado, la Iglesia, sociedad civil y trabajadores, pero no a todos. Sin embargo, sin el sostén del Ejército Chávez no hubiera podido resistir la presión opositora.

De ahí que sea fundamental solucionar la crisis política que ha deteriorado la vida diaria en el país de 23 millones de habitantes de los que más del 70 % son pobres. Este es el empeño de la Organización de Estados Americanos y de su secretario general, César Gaviria.