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La policía gala decapita por segunda vez en tres meses la cúpula militar de ETA

Los dos efímeros jefes fueron capturados cerca de Bayona dos días después del desmantelamiento en Madrid del grupo que iba a atentar en la capital la próxima Nochevieja.

COLPISA, París
20/dic/02 14:09 PM
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La policía francesa, en colaboración con la española, decapitó ayer la jefatura del aparato militar de ETA sólo tres meses después del descabezamiento de la anterior estructura de mando de los "comandos" armados. Ibón Fernández de Iradi, "Susper", y Ainhoa García Montero, "Laia", efímeros sucesores de Jon Olarra y Ainhoa Mujika, fueron detenidos cerca de Bayona a las pocas horas del desmantelamiento en Madrid del grupo itinerante al que habían encargado desencadenar una ofensiva la próxima Navidad.

Se trata del cuarto golpe directo asestado a la jerarquía militar desde los primeros compases de la tregua en 1999. "Susper" y "Laia", que habían coincidido en el "complejo Donosti" tras la ruptura efectiva del alto el fuego a principios del año 2000, fueron detenidos a primera hora de la mañana en Saint Martin de Seignanx (Las Landas).

Tres coches de la policía gala les interceptaron a primera hora de la mañana cuando circulaban, armados con pistolas automáticas, a bordo de un Renault Mégane robado con matrículas falsas con el que se salieron de la carretera al tratar de eludir a sus perseguidores. En pocos minutos una decena de vehículos policiales se había dado cita en el lugar de la detención.

Según fuentes españolas de la lucha antiterrorista, la pareja había sustituido al frente de los "comandos" operativos a Olarra Guridi y Mujika Goñi, detenidos cerca de Burdeos el pasado 16 de setiembre. Horas antes, el miércoles, la policía gala arrestó en Montpellier a Goitzeder Taberna, de 22 años, estudiante de periodismo cuyo nombre figuraba en la agenda de Olarra. Fue puesta en libertad por la tarde tras prestar declaración y ser registrada su habitación en el domicilio de sus padres en Ascain (País Vasco francés).

En Madrid, el ministro del Interior, Ángel Acebes, valoró la operación conjunta franco-española como "un nuevo golpe muy duro a la cúpula de la banda" y la prueba de que "estamos en el buen camino". A su juicio, la relevancia de la actuación policial "radica también en la cercana detención de los anteriores responsables de los "comandos" de ETA".