Internacional

Más de 70 muertos en Grozni en un atentado de la guerrilla chechena

Los rebeldes chechenes enviaron ayer una macabra tarjeta navideña al presidente de Rusia con un ataque suicida que dejó también cien heridos en la capital de la región separatista.

EFE, Nazrán (Rusia)
28/dic/02 21:16 PM
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Un nuevo atentado terrorista, aparentemente cometido por "mártires" pertenecientes al sector integrista de la guerrilla chechena, ha estropeado al presidente ruso, Vladímir Putin, las fiestas de Año Nuevo y Navidad ortodoxa. Su mensaje de fin de año, grabado ya desde el jueves, puede que tenga que retocarse. En esta ocasión, los terroristas chechenos no han podido llevar la muerte al interior de Rusia, como hicieron hace dos meses en el teatro Dubrovka de Moscú, pero sí han asestado un duro golpe a las incipientes estructuras que el Gobierno checheno que auspicia el Kremlin trata de crear en la república rebelde.

El objetivo del atentado perpetrado ayer ha sido precisamente el edificio de esa Administración pro rusa, cuyo máximo responsable, Ajmed Kadírov, se encontraba en Moscú en el momento en el que las dos deflagraciones asolaban el centro de Grozni, la capital chechena. Todo sucedió hacia la una y media de la tarde (dos horas menos en España). Un camión Kamaz y una furgoneta todoterreno UAZ, vehículos ambos de fabricación rusa, irrumpieron en el patio del edificio del Gobierno checheno tras arrollar el portón metálico a través del que penetraron en el recinto. El camión se acercó hasta llegar a diez metros de la fachada del inmueble antes de saltar por los aires. Treinta segundos después, reventaba también la furgoneta. Las dos explosiones, de una potencia equivalente a una tonelada y media de dinamita, abrieron sendos cráteres en el suelo, el más grande de un diámetro de casi diez metros, y sembraron la muerte en un radio de más de 600 metros. Todo el patio apareció cubierto de cuerpos destrozados y vehículos en llamas mientras la parte superior de una de las alas del edificio se desplomaba. El fuerte incendio posterior terminó dejando la sede del Gobierno checheno convertida prácticamente en ruinas. Del camión y la furgoneta, que, según testigos presenciales llevaban matrículas del Ejército ruso, no ha quedado más que un amasijo de hierros chamuscados mientras que los cuerpos de los conductores suicidas parecen haberse volatilizado por completo.

Bajo los escombros

Ayer, a última hora, equipos de rescate no habían conseguido todavía extraer a las numerosas personas atrapadas bajo los escombros, muchas de ellas aún con vida. El primer balance facilitado sobre el terreno elevaba a 70 el número de fallecidos y a casi un centenar el de heridos.

En un intento de maquillar las cifras, el Ministerio del Interior ruso aseguró más tarde que sólo se habían registrado 41 muertos que después pasaron a convertirse en 35.