Vivir

Más tóxico que el CHAPAPOTE

El viscoso fuel que vierte el "Prestige" en aguas gallegas es potencialmente menos cancerígeno que el disolvente que sirve para limpiar las rocas de la costa. El oncólogo Javier Dorta advierte de los riesgos asociados a la manipulación de estos productos químicos y a una mala dieta.

EL DÍA, S/C de Tenerife
28/dic/02 21:17 PM
Edición impresa

Pese al aspecto oscuro y viscoso del fuel que derrama el petrolero "Prestige" en las aguas gallegas, los riesgos directos que entraña para la salud de las personas que trabajan en las tareas de limpieza son inferiores a los asociados al contacto directo con productos tan comunes como disolventes y pinturas, e incluso erróneamente más temidos que el consumo asiduo de ciertos alimentos, como carnes a la barbacoa, ahumados o curados.

El peligro que conlleva la manipulación de ciertos productos químicos y la ingesta en exceso se determinados alimentos se incrementa aún más si son desconocidos, una afirmación que formula a modo de advertencia el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, Javier Dorta.

A juicio del especialista, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, "el fueloil pesado es tóxico por su naturaleza, al estar compuesto por resinas, hidrocarburos saturados e hidrocarburos aromáticos, sin embargo es una sustancia muy viscosa y muy poco voluble y volátil, de ahí que si no se produce su ingesta o hay un contacto directo con la piel no parece tener ninguna actividad cancerígena".

Evitar tocar el "chapapote" es una de las recomendaciones que formula el especialista a los voluntarios, que considera "imprescindible" el uso traje aislante, botas, guantes y mascarillas, aunque recalca que "los vapores del fueloil son mínimos por su escasa volatilidad". Sin embargo, sí entrañan un riesgo elevado para la salud los disolventes usados para la limpieza de las rocas.

Además de este producto, el oncólogo añadió los barnices y pinturas que se usan para uso doméstico, sobre los que dijo "tienen un alto poder concerígeno y en muchas ocasiones se manipulan sin adoptar las mínimas precauciones".

La lista de agentes con propiedades cancerígenas es mucho más amplias y abarca, además, las sustancias tóxicas que se desprenden de la preparación de ciertos alimentos o alguno de su componentes. Carnes asadas a la barbacoa y a la parrilla, salmón ahumado y similares, pancetas, carnes y quesos curados, salados y algunas conservas figuran en la lista de alimentos a moderar su consumo, según el oncólogo.