Tenerife
EDITORIAL

-.Con nuestros mejores deseos e intenciones- . Asuntos para no olvidar


29/dic/02 12:11 PM
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TENGAMOS LA FIESTA en paz, que vivimos fechas de concordia y de entendimiento, de recuerdos y añoranzas, de amor al prójimo, de diversión... hasta de desenfreno, en ocasiones, si las burbujas se suben a la cabeza. No obstante, al cabo de unos días todos regresaremos a nuestro modo de ser habitual, con nuestras filias y fobias, con nuestros egoísmos y bondades, y con lo que ahora se ha dado en denominar solidaridad, que bienvenida sea. En Tenerife las cosas parece que marchan algo mejor, ya lo dijimos el domingo anterior, pero algunas veces la realidad comparativa y las "cabreaduras" por cuestiones políticas nos aturden. Mas, nos consolamos pensando que estamos a escasos meses de una "limpieza general" y que esta vez del cristal de las urnas surgirán las personas que mejor solucionen los problemas -no que prometan engañosamentede la Isla y de las Islas del Archipiélago, de todas y de cada una, personas capaces que estarán situadas en los cargos que les corresponden.

Dentro de poco tiempo las estadísticas empezarán a marearnos. Los datos de 2002, año aciago, serán para "ellos", para algunos, positivos, porque tal vez sus apetencias políticas y de otra índole estarán satisfechas. La tranquilidad les inundará y aquí no ha pasado nada, aunque la realidad sea muy distinta. Ha habido gestiones positivas y buenos resultados, sin duda, a pesar de ciertos dirigentes políticos demagogos cien por cien, que no resuelven nada. Intentamos hablar claro, pero hay que tener cuidado porque hasta mencionar colores se malinterpreta. Nuestra intención y mejores propósitos son sanos y realistas, pero la hipocresía ajena es perversa y, por tanto, nefasta para la convivencia. Deseamos lo mejor para Tenerife y para su gente y lo repetiremos mil veces, e insistimos en que el porvenir de la Isla se encuentra amenazado, así como su ecología, que debe conjugarse y armonizar con el progreso, con la realidad que impone el siglo en el que vivimos. Y esto hay que saber hacerlo.

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EL JUEVES último informábamos en nuestras páginas que la solución al suministro eléctrico es complicada. Según el informe anual del Consejo Económico y Social (CES), la situación del sector eléctrico en el Archipiélago es "paradójica" y "de difícil solución". El no existir normativa y reglamento sobre este aspecto en territorio insular deja a los poderes públicos "sin recursos para intervenir sobre un servicio esencial". Y volvemos a preguntarnos: ¿hay o no solución? Este asunto nos preocupa mucho.

El tiempo pasa y Tenerife, las siete Islas, se debaten -recordamos haberlo dicho en otro momentoentre si son galgos o son podencos. La esperanza de los isleños está basada en las urnas, de la que deberán salir los mejores y más competentes e imparciales.

Asuntos para no olvidar

* El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias han suscrito esta semana un convenio para garantizar la financiación global de los complejos hospitalarios y sociosanitarios del Norte y Sur de la Isla. Los centros se construirán en Icod de los Vinos y Arona. Grata noticia para los habitantes de las dos zonas y del resto de la Isla, pero que comiencen pronto las obras y dentro de poco podamos enterrar el desequilibrio sanitario. Por cierto, ¿son los centros que precisaban los residentes en el Norte y el Sur de la Isla o nos hemos quedado cortos?

* La llegada de foráneos a la Capital tinerfeña sigue en aumento. Datos municipales apuntan que los extranjeros constituyen ya el 5 por ciento de la población del municipio. Destaca la presencia de ecuatorianos, argentinos y bolivianos por encima de otras nacionalidades. ¿Todos vienen con carta de trabajo? Mientras, las pateras van dejando en Canarias cientos de clandestinos. ¿Qué hacen los gobiernos nacional y autonómico? ¿Creen que las Islas pueden soportar estas avalanchas? ¿Dónde, en qué espacio, con qué servicios básicos?

* El foro de especialistas en demografía insiste en que se puede regular, desde el punto de vista del empleo, la entrada de foráneos y hacer frente así al aumento de población en las Islas. Pero han dejado la pelota en manos del Gobierno Autónomo. Craso error.

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LOS MOVIMIENTOS ecologistas de la Isla se oponen tajantemente a la construcción del puerto de Granadilla y a la segunda pista del aeropuerto Reina Sofía por el impacto que pueden tener sobre el medio ambiente. Los proyectos de esta envergadura siempre generan oposición y más en territorios limitados como el nuestro, pero no hay que perder de vista que Tenerife necesita seguir creciendo, precisa un desarrollo que no necesariamente ha de estar reñido con la conservación del territorio y de las riquezas naturales. Eso sí, con equilibrio y con elevadas dosis de respeto a nuestro paisaje y parajes. En esta línea creemos que están trabajando ya nuestros gobernantes.

Viene a cuento porque, en los días de la canonización del Hermano Pedro, el alcalde de Vilaflor, José Luis Fumero - buen político, buena persona, amante como nosotros de su tierra tinerfeña - , confesó con valentía y cierta candidez que era enemigo de construir el puerto y la segunda pista, y desde estas páginas le contestamos que lo único que parecía pretender era ralentizar el desarrollo económico de la Isla en aras de no tocar unos terrenos costeros, cuando, a lo mejor, el pueblo lo que prefiere es actividad económica y puestos de trabajo. En resumen, le indicábamos que la época rural y bucólica, buena y deseable, hace tiempo que desapareció, por desgracia.

Lo reiteramos: hacen falta dedicación e inteligencia para armonizar naturaleza y progreso. Las Islas merecen lo mejor. Y, por tanto, sus gobernantes han de ser también mejores, y rápidos. Feliz y próspero 2003.

EDITORIAL