Santa Cruz de Tenerife

El Pleno del ayuntamiento da vía libre a los últimos presupuestos de la legislatura

A pesar de la polémica suscitada por la oposición en los últimos días, las cuentas municipales fueron aprobadas con la abstención del Partido Popular y el voto a favor de los socialistas, que vieron aceptadas algunas de sus enmiendas por valor de más de un millón de euros.

EL DÍA, S/C de Tenerife
31/dic/02 21:22 PM
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La oposición, finalmente, dejó de lado la postura de fuerza mantenida en los últimos días y expuso ayer, en todo caso, leves objeciones al proyecto de presupuestos de 2003, que obtuvo 21 votos a favor, del Grupo Socialista y del propio equipo de gobierno. El PP, por su parte, optó por la abstención.

La aprobación de las cuentas municipales se demoró, por lo tanto, más de la cuenta. En un pleno que se prolongó desde las 11 de la mañana hasta pasadas las 20:30 horas, con varias horas de receso, hubo pocos cambios con respecto a lo que se anunció días antes.

La tónica fue la misma, excepto en lo que se refiere al capítulo de inversión social que, si bien experimentaba un sustancial crecimiento del 17,51% con respecto al presupuesto de 2002, finalmente, escalará un 21%, gracias unas enmiendas introducidas por los socialistas por valor de más de un millón de euros, que fueron aceptadas, marcando el sentido de su voto.

Esto permitió, entre otras cosas, dar luz verde a un plan contra la pobreza por valor de más de 150 mil euros, sacar adelante un programa para la creación de una industria del Carnaval y la puesta en marcha de procesos de formación de jóvenes en los barrios.

Las únicas discrepancias las protagonizó el Grupo Popular, cuya portavoz, María José Gutiérrez Pajarón, lanzó duros reproches al responsable de Economía y Hacienda, José Alberto Díaz - Estébanez, acusándole de haber aprobado las cuentas municipales siguiendo procedimientos poco transparentes y escasamente respetuosos con la democracia.

Sin embargo, y cuando todo apuntaba en sentido contrario, los portavoces regresaron al salón de plenos con los ánimos serenos y la férrea posición de los "populares" se tornó en una tímida abstención achacada a la falta de tiempo concedido por el equipo de gobierno para poder revisar el proyecto.